7 cosas que hacemos los docentes y que matan la creatividad de los alumnos

7cosas

La creatividad consiste en asumir riesgos y, por eso, necesita de cierto entrenamiento emocional. Sí, como lo oyes, la creatividad se entrena. Es verdad que hay personas que tienen muy integrada esta capacidad, casi de forma innata; pero lo más frecuente es que, conforme resultamos victoriosos de los retos que nos hemos marcado, aumente la confianza en nosotros mismos y seamos capaces de afrontar nuevos desafíos.

Por eso, es esencial que los adultos –y en especial los maestros y padres– tengamos claro que nuestro papel es fundamental para el desarrollo de la creatividad en los niños y que, tal como existen algunas prácticas que son muy positivas para potenciarla, también las hay que no lo son para nada.

¿Quieres conocer cuáles son las prácticas que hacemos habitualmente en la escuela y matan la imaginación de nuestros alumnos? Continúa leyendo.

1. No saltarnos de tanto en tanto el temario

¡Qué locura dirás! Las planificaciones están bien, nos ayudan a organizarnos y cumplir unos objetivos; pero recuerda que de nada valen si no incluyen las motivaciones e intereses de tus alumnos. ¡Introduce las preocupaciones e ideas de tus estudiantes en el día a día!

  1. 2. Hacer todos lo mismo en plástica (u otras materias)

creatividadLa Educación Plástica nos invita a crear y divertirnos, y pone en práctica nuestras habilidades desde el minuto 0. Sin embargo, por costumbre, tendemos a pedir a nuestros alumnos que repliquen modelos que los maestros ya les damos, es decir, que hagan todos lo mismo y de la misma forma: “Hoy vamos a hacer todos una manzana con plastilina”, “hoy toca pintar con acuarelas”.

Con esta práctica, estamos obviando su creatividad para resolver situaciones y les estamos negando la posibilidad de conocerse mejor a sí mismos. Planteémoslo, entonces, de la siguiente forma: “¿Por qué no buscáis una manera de expresar cómo os sentís hoy?” “¿Qué tal si hoy me mostráis algo que os guste mucho: ¡podéis utilizar la técnica que queráis!”

  1. 3. No dar el mismo valor a todas las Inteligencias y materias

Muchas asignaturas han desaparecido prácticamente de nuestros planes de estudio para dar preferencia a otras. El caso más claro es el de las Humanidades y de ahí que nuestros alumnos no tengan casi contacto con algunas áreas como la danza, el cine, el teatro o la poesía. Esto resulta una traba para que nuestros pequeños exploren sus propios talentos y puedan experimentar.

  1. 4. No premiar la iniciativa y la actitud emprendedora

¿Cuándo fue la última vez que premiaste la iniciativa? Si uno de tus alumnos se ha esforzado en encontrar una solución alternativa o ha hecho más allá de lo estrictamente demandado, ¡destácalo! Es importante que les recuerdes a menudo que no todo tiene por qué hacerse de la misma manera y que cada uno debe encontrar sus propias “maneras” de hacer las cosas.

  1. 5. No hablar de emociones

emocionesComo te decía al inicio del artículo, la creatividad se basa en gran parte en asumir riesgos y, para arriesgar, hay que confiar en uno mismo y tener una buena autoestima. Los niños necesitan de las palabras de ánimo y del afecto de sus referentes para ir ganando en seguridad dentro de los entornos que no conocen y así superar sus miedos en las materias o contenidos nuevos.

Así, es imprescindible que los maestros (y papás) estemos atentos a cómo se sienten nuestros alumnos, y les ofrezcamos el espacio para expresarse. Mirad algunas ideas que se pueden hacer en el cole.

  1. 6. Dar demasiada importancia a los errores

método boli verdeCuando nuestros alumnos se equivocan en su tarea, nuestra respuesta automática es la de corregirles e indicarles en qué han fallado. Por supuesto, es bueno detectar los errores para modificarlos y poder avanzar. Sin embargo, también lo es que les recordemos lo mucho que han aprendido, lo que sí que saben hacer bien y el esfuerzo que ponen a diario. En ocasiones este último mensaje queda más diluido, no ponemos tanto énfasis como en el anterior, y esto no es nada justo para el niño. En este sentido destacamos, por ejemplo, el método del bolígrafo verde que destaca los aciertos en lugar de los errores.

  1. 7. No tener tiempo para proyectos personales

El horario de estudios es ajustado pero… ¿por qué no incorporar un ratito para que los alumnos desarrollen sus propios proyectos? Es decir, si sienten curiosidad por los insectos o les apasionan los trenes, sería genial dedicar un tiempo semanal para que investiguen guiados por un adulto, por su profesor. Pues, al final, la curiosidad y el autoconocimiento son las bases para la creatividad.

rocio lopez webRocío López Valdepeñas es maestra especialista en innovación educativa y emprendimiento.

 

Fuente : http://www.educaciontrespuntocero.com/noticias/7-cosas-que-hacemos-los-docentes-y-que-matan-la-creatividad-de-los-alumnos/30324.html?utm_source=phplist1047&utm_medium=email&utm_content=HTML&utm_campaign=7+cosas+que+matan+la+creatividad+de+los+alumnos%2C+plan+para+introducir+las+TIC+en+el+aula+y+m%C3%A1s+noticias

Anuncios

Ciencia creativa

La revista Primary Science publica este mes (sept.-oct.) un editorial dedicado a la ciencia creativa (“Planning for Creative Science”). En él se plantea que, no obstante el hecho de que en todas las escuelas se afirme o se pretenda hacer ciencia creativa, no es el caso en realidad. Se duda de que todo el mundo tenga la capacidad para enseñar las ciencias de manera creativa y original.

Cita el informe All our futures : creativity, culture and education, realizado por el británico  National Advisory Committee on Creative and Cultural Education. Según el mismo, todos podemos ser, con una diferencia de grado, má o menos creativos o imaginativos. Y ofrece como características de la creatividad las siguientes :

  • Pensamiento o comportamiento imaginativo
  • Este pensamiento o comportamiento tienen un propósito, un objetivo
  • Estos deben generar algo original
  • El resultado debe tener un valor con relación al objetivo
 ¿De dónde podrían venir estas ideas originales? Quizá viendo la TV, o paseando o también observando a lo mismos niños. Esta última posibilidad parece la más rica en resultados, ya que los niños no son tan autocríticos como los adultos y esto hace que lancen sus ideas sin preocuparse de si valen o no. Además, habrá más ideas creativas en el aula si las ideas creativas del profesor son bien recibidas por sus superiores docentes.
  Es importante que se disponga de tiempo, para que los niños se sientan libres de preguntar, discutir, aportar, y que ese tiempo no sea demasiado rígido en su planteamiento. Esto exige un profesor también flexible y que sea apto en su elección de las preguntas que harán que los niños respondan con ideas creativas.
   Como decíamos en el post anterior, se debe planificar un medio, un contexto que sea de los niños y los ejemplos de actividades a  realizar van desde cultivar plantas a utilizar juguetes elásticos.
    En definitiva, el Reino Unido, con Gales a la cabeza, se prepara para dar un giro de creatividad a la hora de enseñar las ciencias. Será bueno aprender de ellos.

Mussorgsky para la educación artística

   Susana Peña Barea presenta una unidad didáctica que se basa en la obra del compositor Mussorgsky Cuadros de una Exposición junto a cuadros del pintor Hartmann, a  quien el músico homenajeó con esta pieza. La publica en Música y Educación, núm. 86, año XXIV, 2, junio.

Con esta unidad se alcanza a reforzar el lenguaje musical de los alumnos, así como su creatividad y su imaginación.

Puesto que se trata de una obra descriptiva, da mucho de sí en el aula, permitiendo su empleo tanto en Escucha como en Interpretación y creación musical. Los cuadros de Hartmann se utilizan para completar la formación artística, en el campo de la expresión plástica, a partir de los cuadros de Hartmann.

Como sabemos, la obra tiene una primera versión pianística, seguida en el tiempo de varias versiones orquestales, sobresaliendo la de Ravel. Con esto se puede organizar una escucha activa, comparando estas dos principales versiones, incluyendo el tratamiento tímbrico de la versión orquestal, en comparación con la pianística.

Con respecto a la expresión plástica, será interesante que el alumno relacione los tres cuadros de Hartmann que figuran en la composición con las piezas respectivas, o mejor aún, que sea el propio alumno quien cree un dibujo según le sugiera la música de Mussorgsky. En el área de la relación de la música con la expresión oral se puede sugerir a los alumnos que creen un relato a partir de algún “cuadro” de la composición musical y lo cuenten o lean mientras suena el cuadro elegido.

También será interesante llevar a cabo musicogramas de las distintas piezas.

En el área de Interpretación y creación musical se tratará de vivenciar la composición a través del propio cuerpo, siguiendo a Dalcroze.

A partir de ahí se podría crear una coreografía, que desarrollará la parte creativa.

Las instrumentaciones se llevaran a cabo según las posibilidades de cada centro y alumnado. El Paseo, hilo conductor de la composición, podría trabajarse con flauta dulce o instrumentos de láminas.

Se podrá inventar “la letra” de cada pieza de la obra, creando así formas de expresión oral adecuada a la música.

La creatividad moral

¿Qué podemos hacer para fomentar la creatividad moral? La respuesta es diferente según se trate de los distintos segmentos demográficos de la población. En general,  los niños de las clases sociales más bajas, que experimentan la injusticia social, llegan a la edad adulta con poca educación relativamente, poca participación en el proceso político y poco compromiso con las artes. Su condición vital a veces produce una ira que se resuelve en adicción a las drogas, conducta criminal o resignación personal, porque no están preparados para dirigirla por canales constructivos. Sus circunstancias, en otras palabras, les niegan la oportunidad de llegar a ser moralmente creativos. En general, los niños de los grupos socioeconómicos superiores pueden poseer las oportunidades educativas, políticas y de compromiso con el arte pero puede faltarles el sentido de que se cometen injusticias y que deben oponerse a ellas.  Pueden muy bien haber leído, estudiado y pasado exámenes sobre la pobreza y sus consecuencias, pero con la misma pasión que si estudiasen la conjugación de los verbos españoles.

En estos dos estados respectivos– cognitivamente no equipados para combatir la injusticia social y emocionalmente no equipados para actuar en esa dirección– los individuos son incapaces de comportarse de acuerdo a la creatividad moral. El remedio está implícito en el diagnóstico : para los primeros, una educación dirigida a la comprensión de las causas de su condición, a la participación en los procesos políticos, y a expresarse a través de las artes ; para los segundos, experiencias encaminadas a infundir conocimiento sobre la injusticia social con emoción, de manera que puedan sentir tanto como comprender. Entonces, quizá, serán más capaces de empatizar con la gente.

Fuente :  Jack London : a case study of moral creativity / Milton Schwebel. Creativity Research Journal, 21 (4), 319-325, 2009

Maestros creativos

maestrocreativo Los escenarios de la sociedad del futuro están sufriendo continuos cambios y los maestros también están afectados por esta tendencia universal. Las competencias del docente han cambiado, no basta con ser maestro, hay que ser además creativo. El siglo XXI necesita maestros creativos que sepan sacar de sus alumnos todo el potencial interior que poseen. Presentamos brevemente las nuevas funciones que suponen que el docente esté dispuesto a reinventar y a reaprender con sus alumnos y a modificar el concepto de éxito en la clase :

* Función de coach : El docente debe actuar como el mejor de los entrenadores y debe conseguir que cualquier alumno esté capacitado para asumir el máximo de responsabilidad que le permitan sus habilidades. De la misma manera que un entrenador aconseja, guía y gestiona el talento de sus jugadores, tratando de dar lo mejor de sí mismo en el terreno de juego, el maestro ha de ser capaz de motivar, potenciar y aprovechar las cualidades muchas veces inexploradas de los alumnos de su clase, para conseguir un mayor rendimiento de cada uno, que repercutirá en la mejora de toda la clase.

* Función de arquitecto : El maestro, para organizar su aula, debe pensar como un arquitecto ; no sólo tiene que imaginar el futuro, también tiene que construirlo. Para visualizar en futuro hace falta tener capacidad para preverlo, así como una coherencia en su diseño y una propensión para asumir riesgos ; debe tratar de proporcionar un plano para construir las competencias necesarias para dominar el futuro y convertir el sueño en realidad. Un arquitecto es tanto un soñador como un delineante. Todo el progreso de la humanidad ha sucedido porque el hombre ha soñado. Lo que ayer era un sueño, hoy es una realidad, y lo que hoy es un sueño, puede convertirse mañana en realidad.

* Función de constructor del conocimiento : Un buen maestro, para construir el conocimiento de sus alumnos, debe saber convertir la información en conocimiento, tratando de seleccionar los datos y los informes que le llegan ; y después debe tratar de convertir los conocimientos en sabiduría, mediante la selección adecuada de los conocimientos, para pasar, posteriormente, a la reflexión y puesta en práctica. De esta forma el aprendizaje se convierte en una apasionante aventura.

* Función de promotor de la creatividad :  Es decir, iniciar o activa esta capacidad natural del ser humano que hasta ahora ha estado desconocida en el ámbito escolar. La creatividad no es tanto un don misterioso que poseen unas pocas personas con talento, sino la tarea cotidiana de establecer conexiones que no son obvias, como agrupar cosas que normalmente no van juntas.

* Función innovadora :  Entendemos por innovación un proceso de transformación que aporta un valor añadido, en comparación con lo ya existente, que se desarrolla paso a paso. Innovar comporta activar nuevos conocimientos, habilidades y actitude. Significa cambiar y mirar al futuro. La innovación que no provoca algún tipo de cambio no se puede calificar de éxito.

En resumen, el maestro creativo es un hombre o mujer que trabaja con su corazón, no sólo con su cabeza ; con el hemisferio derecho, creativo, de su cerebro. Se siente cómodo usando la retórica, el simbolismo, la metáfora y el diseño. Para estimular la creatividad, el educador debe poseer las características, actitudes, conocimientos y controles de comportamiento esenciales que le permitan crear una situación de aprendizaje total.

Fuente : El maestro creativo : nuevas competencias / Francisco Menchén Bellón. Tendencias pedagógicas, nº 14, 2009, pp. 279-289

Las personas muy creativas han vivido su infancia temprana en familias complejas

Así se desprende del estudio elaborado por Gary Gute y Deanne S. Gute (University of Northern Iowa) y Jeanne Nakamura y Mihály Csikszentmihályi (Claremont Graduate Univesity (The Early Lives of Highly Creative Persons : the influence of the Complex Family), que publica en su último número la revista Creativity Research Journal (Acceso online para miembros de la Universidad de Sevilla). Se trata de una investigación cualitativa que se une a los estudios cuantitativos existentes sobre complejidad familiar.  Demuestra que el patrón Familia Compleja puede ofrecer una herramienta analítica útil para la extracción retrospectiva de datos sobre contexto familiar. Entre sus conclusiones cabe destacar que, basándose en cuarenta años de literatura experimental, queda demostrado que la complejidad es esencial en las vidas de las personas creativas.  El estudio aporta descripciones de sistemas familiares que facilitan el desarrollo de la creatividad adulta de las personas.  Se ha observado que los padres de familias complejas facilitan la integración ofreciendo una infraestructura social coherente a sus hijos  y resistiéndose  a ejercer demasiado control instrumental sobre sus actividades. Facilitan la diferenciación al resistirse a la tentación de ejercer un control emocional excesivo. Así como el principio integrador lleva a los padres a ejercer su influencia ofreciendo apoyo y líneas directrices de conducta, de la misma manera el principio diferenciador los lleva a ajercer esta influencia animando a los niños a obtener mejores niveles en sus habilidades y aceptar los retos. Su tesis es que estas familias  ofrecen unas condiciones óptimas para el cultivo de la creatividad y este entorno ayuda a los niños  a convertirse en adultos completos y maduros que son capaces de hacer importantes atribuciones a su cultura.