• Ideas para la educación

    "No es posible una sociedad en libertad e igualdad sin personas conscientes, preparadas y capacitadas para pensar de manera autónoma, crítica y analítica. Se han de romper, por tanto, con los dogmas y los prejuicios. Hay que romper con la ignorancia para enfrentarse a un orden social injusto y abrir nuevos caminos. Hablamos de una educación entendida como pleno desarrollo del individuo y no como transmisión de un conjunto de valores admitidos." Colectivo Escuela Libre
  • Categorías

  • Archivos

  • Comentarios recientes

    Atención y memoria.… en La tercera edad, la capacidad…
    paideiablog en Maestros creativos
    Ana Belcy en Maestros creativos
    jlsamper en LA EDUCACIÓN LIBRE: UNA ALTERN…
    Pedro Osornio Gutiér… en Pedagogía de la complejid…
  • Nube de etiquetas

    abandono escolar Add new tag Adolescentes Alumnos con necesidades educativas especiales aprendizaje autoconcepto Bibliotecas escolares BUS Noticias CALIDAD Cognición competencias Complejidad COMUNICACIÓN LINGÜÍSTICA Conocimiento Creatividad De 0 a 6 años Deporte didáctica de las ciencias Didáctica de las matemáticas Educación Educación artística Educación especial educación inclusiva educación musical Educación Primaria Educación sonora Ejercicio físico empleo Enseñanza enseñanza de las ciencias escuela Espacio Europeo de Educación Superior España estrés docente Estudiantes Facultad de Ciencias de la Educación Familia formación del profesorado Formación de maestros Formación de profesores Género Huelgas Infancia innovación educativa Instituciones de Educación Superior Lectura Libros LOMCE Maestros Magisterio neoliberalismo niños e internet Noticias Padres y escuela PEDAGOGÍA Personas creativas Personas discapacitadas Plan de Bolonia Política educativa Proceso de Bolonia recortes en educación Rendimiento académico risa y aprendizaje Sexualidad sistema educativo socialización TIC y Educación UNIVERSIDAD Universidad de Sevilla Universidades US Noticias Valores videojuegos violencia escolar web 2.0
  • Posts Más Vistos

  • Top Clicks

La educación a distancia

educaciónadistancia

 

Al nacer la educación a distancia generó grandes dudas respecto al logro de saberes y competencias propios de estos estudios.  A estas alturas del desarrollo de propuestas educativas no presenciales, nadie, de manera fundamentada, puede poner en duda la eficacia y la eficiencia de las mismas, cuando éstas se llevan a cabo con la calidad que debe exigirse y siempre que contemplen los parámetros pedagógicos propios de la modalidad a distancia.

En una reciente publicación del Departamento de Educación de Estados Unidos, en la que se realiza una búsqueda sistemática de la literatura de investigación desde 1996 hasta julio de 2008, se identificaron más de un millar de estudios empíricos de aprendizaje en línea. La selección de estos  estudios se basó en el contraste con la enseñanza presencial, en la medida de los resultados de aprendizaje y en la aplicación de diseños rigurosos de investigación, básicamente de carácter experimental o cuasi-experimental. Se seleccionaron 51 de entre ellos, aquellos que ofrecían una mayor fiabilidad, para ser objeto del meta-análisis. Pues bien, tras esa revisión se encontró que, como promedio, los estudiantes en el aprendizaje en línea mostraron mejores resultados que los que recibieron programas cara a cara (0,14). Por otra parte, fueron superiores a ambas prácticas los resultados de los estudiantes que siguieron la modalidad de blended-learning (0,35).

Es cierto que se ha criticado el aislamiento social que pueden sufrir los estudiantes a distancia. Sin embargo, el criticado aislamiento era estimado positivamente por estudiantes que consideraban un valor el poder trabajar de forma independiente y por su cuenta. La distancia física proporciona oportunidades para la reflexión y el análisis crítico, sin la cercanía, coactiva a veces, de un profesor. La reflexión y la contemplación de las ideas ofrece más oportunidades para asentar los aprendizajes que el aquí y ahora del aula. No obstante, las mejores experiencias procuraron siempre establecer los medios necesarios para dar mayores oportunidades posibles para la relación profesor-alumnos y de éstos entre sí, porque la socialización no deja de ser uno de los más relevantes principios pedagógicos.

Por otra parte, las nuevas tecnologías y, en especial, el advenimiento de las tecnologías colaborativas parece que  vienen frenando esa falla de los estudios a distancia, la de la soledad, la de la escasa interacción.  A través de las herramientas que nos proporciona la Web 2.0 se permite una mayor independencia al estudiante, una mayor autonomía, pero, a la vez, mayores posibilidades de colaboración y de aumento de la eficiencia pedagógica. Existen muchos autores convencidos de que el fenómeno Web 2.0 es el aspecto de la sociabilidad que tiene mayor potencial para mejorar la educación.

Don Olcott, director del Observatorio de la Alta Educación sin Fronteras, señala que los programas educativos del futuro son los online y las universidades que prosperarán son las que ahora aprovechan el potencial y la importancia de la educación a distancia.

Extracto de : García Aretio, Lorenzo. “¿Se sigue dudando de la Educación a Distancia?”. Revista Española de Orientación y Pedagogía. Vol.21, nº 2, 2º cuatrimestre 2010, pp. 240-250

 

Encauzar la agresividad infantil y adolescente

agresividad1 El tema de la agresividad infantil  y juvenil preocupa hoy en gran medida a los profesionales de la educación y, en general, a toda la sociedad. Continuamente escuchamos críticas que denuncian los comportamientos agresivos mantenidos por determinada personas en las aulas, en las familias, en los patios de juego. Ana María Macazaga, Itziar Rekalde y María Teresa Vizcarra aportan, desde la Revista Española de Pedagogía (año LXXI, nº 255) una propuesta de intervención desde una pedagogía del deporte. Para empezar, se trata de implicar a los padres, los primeros educadores, que no siempre saben encauzar la agresividad de sus hijos, en el programa propuesto. La intervención pedagógica se concreta en siete premisas. 1) Crear contextos colaborativos para corresponsabilizar a las comunidades educativas del proceso de cambio.Es necesario construir contextos de aprendizaje que den la posibilidad de abrir en red la experiencia formativa a la comunidad escolar, a través de soportes como : el seminario, el grupo de centro y las audiencias. 2) Construir un lenguaje común, a través del cual tomar conciencia de la concepción educativa sobre la que se asientan las diferentes maneras de entender el deporte escolar con las que los implicados llegan a la investigación-formación. 3) Elaborar un diagnóstico formativo para conocer cuáles son las necesidades priorizadas por cada audiencia o colectivo implicado. No hay cambio significativo si no es la persona implicada quien identifica qué quiere cambiar, por qué quiere cambiar y hacia dónde quiere orientar el cambio. 4) Utilizar la observación como método de autoconocimiento y como estrategia que proporcione contenidos para la interacción comunicativa. En la medida en que ligamos formación a procesos de auto-conocimiento, la observación se convierte en una práctica esencial para escapar de la mecanicidad de nuestros actos y acceder a la toma de conciencia de aquello que hacemos a espaldas de nosotros mismos. 5) Realizar talleres formativos que potencien la reflexión y el darse cuenta. En la medida en que ligamos formación a procesos de autoconocimiento y responsabilidad personal y social, es necesario desplegar acciones que permitan poner en práctica uno de los principios fundamentales de la Gestalt, el hacer consciente lo inconsciente en el aquí y el ahora. 6) Construir colaborativamente el decálogo y la normativa : el decálogo en cuanto expresión explícita de actitudes a mantener por las familias en las gradas, y la normativa en cuanto expresión explícita de los límites establecidos y los procedimientos de reparación en el caso de que aquéllos sean transgredidos. 7) Abrir el proyecto deportivo educativo a la comunidad a través de los equipos visitantes, en la intención de difundir el decálogo y, de su mano, situar el espíritu de encuentro y amistad, por encima del desencuentro y la pelea. Se trata de situar el espíritu lúdico-recreativo por encima del agónico y competitivo. La propuesta apunta a saber más  y mejor de la agresividad de los adultos y el modo en que la proyectan sobre los menores. Es necesario que familiares, profesores y técnicos deportivos colaboren en el propósito de construir contextos de práctica deportiva en los que el respeto, la diversión y el buen humor primen claramente sobre la competición y el enfrentamiento.

Competencia motriz

competencia motriz   Un escolar debe ser capaz de dominar habilidades, los contenidos de su materia, y debe mostrarlos con competencia en múltiples situaciones en las que la coordinación, control, armonía, fluidez de movimientos o ritmo de actuación sean reclamados.  Las instrucciones oficiales sobre la Educación Física establecen unos estándares  genéricos que han permitido pasar por alto la verdadera naturaleza del problema. Ser competente en esta materia debería ser algo más que  saber analizar la forma de moverse de un compañero de la clase o demostrar que se comprenden reglas o conceptos relacionados con el movimiento corporal. Ser competente en educación física supone ser capaz de actuar, de llevar a cabo habilidades, en definitiva, moverse de forma eficaz y eficiente, de ahí que los contextos educativos de esta materia debieran reclamar de los escolares ser competentes a la hora de :

  • Desenvolverse en el espacio, cambiando de dirección y mostrando agilidad en sus propias acciones o en las llevadas a cabo con otros objetos.
  • Evitar y superar obstáculos, mostrando control en sus movimientos, calibración de los mismos y ajustes necesarios para salir airoso en juegos y deportes.
  • Resolver problemas motrices, a la hora de llevar a cabo las  tareas de las sesiones de educación física. Complejidad y dificultad debieran estar presentes en el gimnasio y el campo de deportes, adecuadas a las competencias de los escolares pero retando sus posibilidades de acción.
  • Moverse rítmicamente en la realización de patrones estandarizados a la hora de expresarse mediante movimientos y gestos. Fluidez, armonía, o adaptabilidad debieran ser objetivos de la materia, y debieran ser alcanzados y comprobados por los escolares en las sesiones de educación física.
  • Controlar y manejar instrumentos : raquetas, palos de hockey, balones de todo tipo y artefactos de toda naturaleza son empleados en las clases de educación física, son verdaderos tests y retos para los escolares su dominio y control, su manejo competente y su empleo en cada situación y bajo diferentes reglas. Es el paso al mundo del deporte, a las posibilidades de desarrollar una vida adulta más activa.
  • Mostrar medida en sus movimientos, al saltar, al correr, al rodar o al desplazarse. La disimetría no es nada más que expresión de dificultad, de falta de orden, de torpeza. Es preocupante el incremento de esta situación en los escolares.
  • Mantener un esfuerzo continuado, que les permita desenvolverse con competencia en los juegos y deportes, que incremente sus posibilidades de acción, siendo expresión de una condición saludable.
  • Adaptarse a situaciones dinámicas  : es ésta adaptabilidad una expresión del escolar competente que se ajusta de forma inteligente a las demandas de cada situación que se le presente en la clase, o en los deporte.

Todo ello reclama una Educación Física orientada a la actividad, que abandone costumbres perniciosas que se han instalado entre algunos profesionales al incluir en el desarrollo de la materia sesiones teóricas en el ya mermado horario de la asignatura. Extracto de : Ruiz Pérez, Luis Miguel.”El desarrollo de la competencia motriz en la ESP y su evaluación”. En : Revista de Educación Física. Nº 128, oct.-dic. 2012

El Museo Pedagógico Nacional

museopedagogico

El Museo Pedagógico Nacional nace como respuesta al precario estado en que se encontraba la educación primaria en general y las Escuelas Normales en particular en la España del siglo XIX.  Programas, métodos, edificios, material, mobiliario…se encontraban obsoletos y faltos de las mínimas condiciones científicas, técnicas e higiénicas. Y las Escuelas Normales se encontraban sumidas en una estéril batalla ideológica. Museo de Instrucción Primaria fue su primer nombre, que cambió por Museo Pedagógico Nacional en 1894.

La burguesía liberal considera la enseñanza primaria como la pieza clave en el proceso de transformación del sistema educativo que ha de conducir al cambio social y al maestro como el factor fundamental del cual depende el resto  de elementos que la configuran.  Así se proclamó reiteradas veces en el Congreso de los Diputados y así lo manifestó Manuel B. Cossío en la Conferencia Internacional de Educación celebrada en Londres en 1884 o en el Congreso Nacional Pedagógico de 1882.

¡Escuelas y maestros! Éste era el grito a favor de la enseñanza

Por otra parte, el Museo Pedagógico fue hijo de la Institución Libre de Enseñanza : el personal técnico que tuvo a su cargo y un buen número del profesorado que pasó por sus cursos y conferencias pertenecieron a aquella casa. Podemos ver en el Museo el campo de aplicación de varios de los proyectos nacidos en aquel laboratorio.

También hemos de tener en cuenta que la existencia del Museo Pedagógico surge a la luz en un ambiente internacional  decimonónico a favor de este tipo de instituciones. Buisson escribe : “todos los países celosos del progreso de la instrucción primaria tienen hoy sus museos nacionales de instrucción primaria”.

El planteamiento de Manuel B. Cossío al frente del Museo Pedagógico significó la ruptura del enfoque tradicional de la enseñanza y la introducción de nuevas perspectivas en la educación y la Pedagogía.  Como escribiera el mismo Américo Castro, Manuel B. Cossío “trazaba, por primera vez en España, la línea metódica de una nueva pedagogía” y lo hacía sobre bases bien diferentes a las que estábamos acostumbrados.

En este época ya se considera al niño como un ser extraordinariamente receptivo, sin duda, pero es algo más que eso ; la condición indispensable del niño es su actividad espontánea y ésta será la característica básica de la escuela contemporánea frente a la escuela de ayer. Es el Museo Pedagógico, entre otros, el que inicia en nuestro país el estudio del niño y las corrientes pedagógicas modernas basadas en él. Y el maestro será la pieza clave en el edificio didáctico-educativo del Museo.

En definitiva, el Museo Pedagógico contribuyó –  pues se ocupó de todos los aspectos de la educación además de los enunciados –  a la modernización de los fundamentos y estructura educativa de un país que se encontraba sumido en el más absoluto aislamiento pedagógico.

El 9 de abril de 1941 quedaba extinguido el Museo en su organización científica, pedagógica y administrativa, pasando su biblioteca,  sus trabajos y material al Instituto San José de Calasanz.

Extracto de : García del Dujo, Ángel. “El Museo Pedagógico Nacional : otra manera de ver la Educación y la Pedagogía”. En : Revista de Ciencias de la Educación, n. 231-232, jul.-dic. 2012