Prevención familiar del consumo de drogas

El Programa de Competencia Familiar, adaptación española del Strengthening Families Program (SFP 6-11) – desarrollado por la doctora Karol Kumpfer (1989)- se ha implantado en algunos centros Proyecto Hombre durante el 2009.

Es un programa selectivo de prevención familiar, diseñado para prevenir el consumo de drogas y el comportamiento antisocial de los hijos de personas drogodependientes, en proceso de rehabilitación. Sucesivas adaptaciones realizadas en nuestro país por el Grupo de Investigación y Formación Educativa y Social (GIFES) de la Universidad Illes Balears, han demostrado también su eficacia y pertinencia en la prevención del consumo de drogas y otras conductas problema, en familias en las que ningún miembro ha desarrollado una drogodependencia, pero que reúnen otros factores familiares de riesgo de consumo.

Extracto de : Carmen Orte Socias, Grupo de Investigación y Formación Educativa y Social (GIFES) de la Universidad Illes Balears. Prevención familiar del consumo de drogas y de otras conductas problema en los hijos e hijas. Proyecto Hombre, dic.2009, nº 71, p.18-25

Anuncios

La escuela como agente socializador

recreo Junto con la familia, la escuela es otro gran agente educativo y socializador de primer orden. En la escuela será donde realmente el niño encuentre el grupo de pares, algo que le permitirá aumentar los entornos en los que se desenvuelve y que incrementará progresivamente (familia, escuela, compañeros, barrio, trabajo…) hasta la inclusión total como ciudadanos que aportan a la sociedad.

Así, la escuela y la familia son los primeros entornos en los que los niños adquieren sus primeros modelos lingüísticos. En consecuencia, ambos deben interrelacionarse para que el desarrollo del lenguaje sea enriquecedor.

Centrándonos en el desarrollo de la comunicación, la escuela cumple el papel fundamental de potenciar la comunicación, así como de compensar los posibles déficits lingüísticos del entorno en que vive el niño y proporcionar experiencias y situaciones que amplíen el léxico. De este modo, la escuela constituye el entorno privilegiado donde enseñar las habilidades comunicativas desde el punto de vista más reglado. Es en este contexto donde dichas habilidades forman parte del conjunto de contenidos curriculares obligatorios en todas las etapas educativas. Las aulas son los escenarios de acción práctica en las que tiene lugar esta enseñanza de una forma natural y experiencial.

Podemos justificar la importancia de trabajar la estimulación del lenguaje oral en la Educación Infantil a partir de las siguientes razones ;

1. El doble carácter del lenguaje (instrumento de comunicación y de pensamiento);

2. La importancia que en esta etapa educativa tienen la prevención y la detección temprana de problemas;

3. El carácter compensador del lenguaje oral;

4. Su trabajo de forma sistemática favorecerá la conciencia lingüística y, con ello, se establecerán las bases de un buen aprendizaje de la lectura.

Otro de los elementos principales de la comunicación, junto al lenguaje, es el entorno entendido como soporte físico, el decorado o escenario donde se produce la enunciación.

El entorno puede conventirse en un agente activo de la comunicacion siempre y cuando nos aporte las claves para configurar y utilizar adecuadamente los mensajes. De este modo, el lenguaje que podamos utilizar varía conforme a las demandas de cada contexto (hogar, escuela, ocio…).

A partir de ello c onsideramos el aula como un espacio de comunicación didáctica especial.

En este sentido, el entorno del aula debe ser un espacio construido por y para el alumno dentro de un clima colaborativo, participativo y motivador de su aprendizaje general y lingüístico en particular. Este ambiente debe incitar y ayudar al desarrollo de las habilidades comunicativas, favoreciendo el crecimiento personal y grupal. A modo de ejemplo, señalamos la importancia que tiene la decoración del aula a partir del diseño y la elaboración de murales y/o paneles comunicativos, desarrollados por los propios alumnos a partir de sus interses, gustos y preferencias. A su vez, los rincones se configuran como recursos que generan y promueven un clima idóneo para el trabajo simbólico como experiencial. Sin duda, cuanto más se involucre el alumno en la configuración de las actividades y del espacio en el que se mueven, mayor será la frecuencia y calidad comunicativa.

Para que todo esto se lleve a cabo de manera completa es necesario desde la escuela establecer una comunicación bidireccional con las familias, clara y directam que favorezca el conocimiento del niño y ayude a detectar las posibles dificultades o retrasos en la adquisición del lenguaje. La familia y la escuela deben formar un binomio indisoluble en el que la colaboración, el intercambio y enriquecimiento mutuo estés siempre presentes. Ambos contextos con un objetivo común : velar por el desarrollo integral de la persona.

Fuente: Dimensiones interdisciplinares de la comunicación familiar  temprana / J. A. del Barrio, A. Castro, A. Ibáñez. Familia 38 (2009), 69-85

 

Las personas muy creativas han vivido su infancia temprana en familias complejas

Así se desprende del estudio elaborado por Gary Gute y Deanne S. Gute (University of Northern Iowa) y Jeanne Nakamura y Mihály Csikszentmihályi (Claremont Graduate Univesity (The Early Lives of Highly Creative Persons : the influence of the Complex Family), que publica en su último número la revista Creativity Research Journal (Acceso online para miembros de la Universidad de Sevilla). Se trata de una investigación cualitativa que se une a los estudios cuantitativos existentes sobre complejidad familiar.  Demuestra que el patrón Familia Compleja puede ofrecer una herramienta analítica útil para la extracción retrospectiva de datos sobre contexto familiar. Entre sus conclusiones cabe destacar que, basándose en cuarenta años de literatura experimental, queda demostrado que la complejidad es esencial en las vidas de las personas creativas.  El estudio aporta descripciones de sistemas familiares que facilitan el desarrollo de la creatividad adulta de las personas.  Se ha observado que los padres de familias complejas facilitan la integración ofreciendo una infraestructura social coherente a sus hijos  y resistiéndose  a ejercer demasiado control instrumental sobre sus actividades. Facilitan la diferenciación al resistirse a la tentación de ejercer un control emocional excesivo. Así como el principio integrador lleva a los padres a ejercer su influencia ofreciendo apoyo y líneas directrices de conducta, de la misma manera el principio diferenciador los lleva a ajercer esta influencia animando a los niños a obtener mejores niveles en sus habilidades y aceptar los retos. Su tesis es que estas familias  ofrecen unas condiciones óptimas para el cultivo de la creatividad y este entorno ayuda a los niños  a convertirse en adultos completos y maduros que son capaces de hacer importantes atribuciones a su cultura.