El papel de los padres en las tareas para casa del alumno

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El fracaso escolar es un problema que despierta interés en España. El rendimiento académico no sólo se construye dentro del aula, sino también fuera de ella, mediante las tareas para casa, trabajo después de clase que permite reforzar los contenidos adquiridos en el aula. La familia es un agente de vital importancia en el proceso educativo de los alumnos y en el rendimiento académico de éstos. La implicación parental debe estar presente en la realización de las tareas para casa, momento en el que el profesor está ausente. No deberían importar las diferencias educativas o culturales de los padres ni el género o curso de los alumnos, sino el deseo paterno de implicación en la educación de los hijos como motivo para hacerlos partícipes del trabajo diario de los alumnos.

El efecto positivo más citado es la aceleración del aprendizaje, incrementando la cantidad  de tiempo dedicado al estudio y la realización de la tareas de un modo eficiente, efectivo y focalizado y el desarrollo de la autorregulación y de las percepciones de competencia personal, ambos predictores del éxito escolar. Se ha visto en múltiples estudios que si bien en algunos casos se pueden derivar efectos negativos de la implicación parental, éstos se diluyen entre los positivos.

En Estados Unidos y en otros países,especialmente de habla inglesa, se insta a los padres a implicarse en las tareas para casa de sus hijos, mediante la divulgación de indicaciones e instrucciones (TIPS) Teachers Involve Parents in Schoolwork.

Desde el ámbito escolar se debe promover la implicación parental en las tareas para casa de los hijos. En un estudio de Stoeger y Ziegler se llevó a cabo un entrenamiento basado en la autorregulación y monitorización sugeridas por Zimmerman para mejorar las habilidades relacionadas con el tiempo dedicado a las tareas para casa. Se llevaron a cabo cinco semanas de entrenamiento en autorregulación en la asignatura de matemáticas con alumnos de 4º grado durante la clase y durante la realización de las tareas para casa. El ciclo de aprendizaje autorregulado empleado en el entrenamiento consta de cuatro fases en las que el alumno establece sus metas y planea su ejecución antes, durante y después de la realización de las tareas para casa.

Como línea futura de investigación resulta muy interesante llevar a cabo un entrenamiento similar al realizado por Stoeger y Ziegler, pero no sólo con alumnos, sino también con padres, de manera que se instruya a éstos para ayudar a sus hijos en la realización de las tareas para casa de un modo autorregulado.

Extracto de: Suárez, Natalia ; Fernández, Estrella ; Cerezo, Rebeca ; Rodríguez, Celestino ; Rosario, Pedro y Núñez, José C. “Tareas para casa, implicación familiar y rendimiento académico”. En : Aula Abierta 2012, Vol. 40, núm. 1, pp. 73-84

Factores en el éxito/fracaso escolar

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El rendimiento académico en los distintos niveles educativos es el resultado de una constelación de condicionantes. Describiremos algunos de los factores que influyen en el rendimiento académico, factores adscritos al triple ámbito psicológico, pedagógico y social.

En el ámbito personal :

* Inteligencia. Entre los distintos aspectos de la inteligencia destaca la aptitud verbal (comprensión y fluidez oral y escrita). La competencia lingüística influye considerablemente en los resultados escolares, dado que el componente verbal desempeña una relevante función en el aprendizaje.

* Personalidad. La perseverancia, en cuanto rasgo de personalidad, ayuda a obtener buenos resultados. Todo éxito requiere constancia, esfuerzo prolongado, tolerancia a la ambigüedad y a la frustración.

Los alumnos introvertidos suelen obtener mejores resultados (al menos en secundaria) que los extrovertidos.

*Afectividad. Los sentimientos positivos tienen un alto impacto sobre  el alumno, sobre todo porque pueden acrecentar su seguridad y confianza. El autoconcepto y la estima positivos y equilibrados favorecen la adaptación, el ajuste personal y el rendimiento académico.

La ansiedad elevada dificulta el rendimiento académico, interfiere en el aprendizaje porque disminuye la atención,  la concentración y la extracción de información relevante.

La inteligencia afectiva, susceptible de mejora, ayuda a los estudiantes a enfrentarse a las situaciones ansiógenas y agobiantes.

Motivación

El alumno motivado se involucra en su proceso de aprendizaje y hace lo posible por alcanzar las metas establecidas. El deseo de mejorar personalmente se suele emparejar con la necesidad de reconocimiento.

La motivación es requisito del rendimiento escolar

Hábitos y técnicas de estudio

Los hábitos (prácticas constantes de las mismas actividades) no se deben confundir con las técnicas (procedimientos y recursos). Unos y otros coadyuvan a la eficacia del del estudio. De un lado, el hábito de estudio es necesario si se quiere progresar en el aprendizaje. De otro, conviene sacar el máximo provecho a la energía que requiere la práctica intencional  e intensiva del estudio por medio de unas técnicas adecuadas.

Ámbito familiar

El clima familiar que puede ayudar a optimizar la educación y consiguientemente a neutralizar al fracaso escolar es el presidido por el afecto, la comunicación, la seguridad, el respeto, las normas, la participación y el fomento de la autonomía. En cambio, el modelo de relaciones familiares caracterizado por la falta de diálogo, la debilidad estructural o la rigidez constituye una de las causas reales de fracaso escolar y de trastornos psicopatológicos en niños y adolescentes.

Ámbito escolar-social

En general, el tipo de profesor dialogante y cercano a los alumnos es el que más contribuye al logro de resultados positivos y a la creación de un escenario de formación presidido por la cordialidad. No en vano sin comunicación no hay educación.  Por esta razón, hay que cultivar la participación a través de la interacción, el establecimiento consensuado de normas de convivencia, la implicación de los alumnos en cuanto atañe a su educación, la asunción creciente de responsabilidades, etc. ; todo lo cual permitirá a los educandos avanzar por las sendas de la maduración y la autonomía.

Extracto de : Martínez-Otero Pérez, Valentín. “Diversos condicionantes del fracaso escolar en la Educación Secundaria”. En : Revista Iberoamericana de Educación, nº 51 (2009), pp. 67-85

 

Inteligencia emocional en la adolescencia

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Aunque los seres humanos nos diferenciamos en muchos más aspectos, cada vez queda más claro que los que tienen relación con el mundo de las emociones y los afectos marcan, en un primer lugar,  nuestras relaciones sociales y amistosas y también nuestro bienestar psicológico.

En relación con esto existe una línea novedosa de investigación dentro del campo de las emociones preocupada especialmente por examinar estas diferencias personales que ha sido conocida con el nombre de inteligencia emocional (IE).

En la última década, por su parte, la investigación psicoeducativa se ha esforzado en delimitar las habilidades personales que se refieren a la inteligencia emocional. Para Mayer y Salovey la inteligencia emocional se definiría como “la habilidad para percibir, valorar y expresar emociones con exactitud,  la habilidad para acceder y/o generar sentimientos que faciliten el pensamiento ; la habilidad para comprender emociones y el conocimiento emocional y la habilidad para regular las emociones promoviendo un crecimiento emocional e intelectual. Más desarrollado :

1. Percepción emocional : habilidad para percibir las emociones propias y ajenas, así como percibir emociones en el arte, la fotografía la música y otros estímulos.

2. Facilitación emocional : Habilidad para generar  y sentir emociones y emplearlas en los procesos cognitivos de toma de decisiones.

3. Comprensión emocional : Habilidad para comprender la información emocional, comprender cómo las emociones se combinan, progresan y apreciar el significado emocional de lo que sucede.

4. Regulación emocional : Habilidad para estar abierto y modular nuestros sentimientos y los de los demás y promover el crecimiento personal y emocional.

La investigación ha analizado los beneficios de la IE en ámbitos tan importantes como la salud física y mental, el consumo de drogas, las relaciones interpersonales y la conducta agresiva o el rendimiento académico de los adolescentes. Estos estudios han mostrado que la falta de estas habilidades emocionales afectan a los adolescentes tanto en su vida cotidiana como en el contexto escolar.

La inteligencia emocional tiene una benéfica influencia en aspectos como : el ajuste psicológico, el consumo de drogas, las relaciones sociales, la conducta agresiva y el rendimiento académico. Respecto a este último, diversas investigaciones han mostrado que los adolescentes con mayores habilidades emocionales logran un mejor rendimiento académico que los que no las poseen. Los adolescentes con pocas habilidades emocionales experimentan más emociones negativas y dificultades emocionales en la escuela y, a su vez, tienen menos recursos psicológicos que les permitan afrontar estos problemas con éxito.

En el mundo y, concretamente, en España, existen programas muy interesantes que tienen como objetivo desarrollar la inteligencia emocional de los adolescentes. Citaremos el andaluz : la Universidad de Málaga (http://emocional.intelligence.uma.es) lleva desde el año 1996 trabajando en este tema, con adultos y, en especial, con niños y adolescentes para prevenir la violencia y el desajuste psicosocial. Esta labor se ha concretado en el programa INTEMO, basado en el modelo teórico de Mayer y Salovey. Se centra en el aprendizaje de las habilidades emocionales que componen la IE, desarrollando la capacidad de percibir, expresar, facilitar, comprender y manejar las emociones propias y las de los demás. Consta de 12 sesiones y puede desarrollarse durante todo el curso escolar, Utiliza dos tipos de actividades ; las realizadas en clase y las de casa, Estas actividades están distribuidas en cuatro fases (con tres sesiones por cada fase) que corresponden a las cuatro ramas del modelo de IE : percepción y expresión, facilitación, comprensión y regulación emocional.

Como vemos, educar las emociones en nuestro país no es una quimera, sino una realidad que ya se está aplicando en muchas escuelas, pero que necesita ser extendida con rigor a todos los centros educativos para que tenga un impacto real.

Extracto de : Extremera Pacheco, Natalio y Fernández-Berrocal, Pablo. “Inteligencia emocional en adolescentes”. En : Padres y Maestrosnº 352 (agosto 2013), pp. 34-39

 

El autoconcepto, las diferencias de género, las actividades extraacadémicas y el rendimiento escolar

  En la actualidad hay un campo de estudio intensivo en torno al rendimiento académico. Se le ha relacionado ya con el autoconcepto, y también se ha estudiado qué relación podría existir entre las actividades extraescolares, o las diferencias de género, por una parte y el rendimiento académico, por la otra.

Diferencias de género : Según diferentes estudios realizados en diferentes momentos, las chicas aventajan a los chicos en áreas com0 lenguaje y humanidades en general, mientras los chicos llevan la delantera en matemáticas y ciencias naturales. Esta última diferencia está empezando a menguar, puesto que las chicas empiezan a ganar terreno en matemáticas y ciencias naturales, no obstante seguir siendo estas áreas donde los chicos lideran.

En cuanto al autoconcepto, se ha visto, sobre todo si tenemos en cuenta el autoconcepto académico, que incide directamente en el rendimiento, ya que una persona con un buen autoconcepto asumirá tareas difíciles con la confianza en poder acometerlas con éxito, lo que le llevará a lograr dominar las materias a las que se enfrente. Lo contrario sucederá con alguien con un bajo concepto de sí, al que le faltará autoconfianza y no se atreverá con las tareas difíciles y, si lo hace, lo hará con una inseguridad que no le traerá exito en el rendimiento.

En cuanto a las actividades extraescolares se ha observado, concretamente, que los chicos que llevaban a cabo actividades musicales mejoraban su rendimiento (en matemáticas). Se ha comparado también a los alumnos que llevaban a cabo actividades extraescolares académicas con los que practicaban algún deporte o hacían ambas cosas. Las conclusiones llevan a que los que mejor rendimiento académico presentaban eran aquellos que llevaban a cabo alguna actividad académica extraesc0lar (idiomas e informática), frente a quienes sólo practicaban algún deporte o llevaban a cabo alguna actividad extraescolar no académica. No obstante, entre quienes practicaban algún deporte se ha observado que presentan un mejor funcionamiento cerebral, mayor capacidad de concentración y mejoría en los procesos de aprendizaje.

Fuente : Carmona Rodríguez, Carmen ; Sánchez Delgado, Purificación ; Bakieva, Margarita. “Actividades extraescolares y rendimiento académico : diferencias en autoconcepto y género”. En : Revista de Investigación Educativa, 29 (2), 447-465.