A vueltas con la calidad del profesorado

Se puede caer en la tentación de medir la calidad del profesorado en base a la adquisición de contenidos meramente conceptuales, obviando otros, como la empatía, tan necesarios en la formación integral del alumnado

 

Llevamos ya una larga temporada en la que los temas de educación ocupan buena parte de las tertulias mediáticas de este país. Si no es competir sobre los resultados PISA es aportar opinión fundada –o no- de las necesidades y ventajas del pacto educativo. Cuando se araña la primera capa de esmalte aparecen pequeñas grietas en tal unanimidad sobre la conveniencia del adjetivo a colocar junto al término pacto: ¿político? ¿social? ¿solo uno de ellos? ¿ambos a la vez? Y mientras tanto, pasan los días, envejecemos y la educación vasca sigue su propio derrotero, teóricamente ofrecer el mejor servicio posible a la comunidad a la que atiende.

Jaume Funes, escritor, psicólogo y periodista, con muchos años de experiencia en el ámbito de la docencia en cualquiera de sus formas (reglada, no reglada, de adultos, adolescentes,…) recordaba recientemente en una conferencia impartida en Bilbao (‘Educar en la adolescencia’, CCOO Irakaskuntza) que educar es acompañar al alumnado en su proceso de enseñanza-aprendizaje sin exageración, mostrando la humanidad del y de la docente, sus aciertos y limitaciones; nuestra ventaja sobre el discente no es la sabiduría, sino el control de la experiencia. No podemos seguir pretendiendo demostrar que somos fuente inagotable de información cuando las enciclopedias y, especialmente la wikipedia (cuando no el Rincón del Vago), nos adelantan por la izquierda y por la derecha.

¡Claro! -pensarán Vds- ¡pero ese aprendizaje dirigido debe ser consustancial a la calidad que atesore el propio acompañante! ¡No podemos dejar en manos de cualquiera a nuestros infantes! –apuntarán los/as más osados/as. Y es ahí cuando la educación parece entrar en terreno movedizo, no por las dudas del profesorado, sino por las sospechas que determinados políticos deslizan (verbigracia, las declaraciones de la Consejera de Educación del Gobierno vasco en la valoración de PISA 2015 sobre nuestra preparación profesional)

¿Tenemos la calidad profesional que la sociedad nos demanda? O mejor aun, ¿nos preocupa la opinión que la comunidad educativa tiene del profesorado? ¿Tiene relación el grado de satisfacción docente con la respuesta que damos como colectivo? ¿Se resienten nuestros educandos cuando nos declaramos molestos por la poca dignificación que de nuestro trabajo hacen empresas y administración?

Un estudio reciente elaborado por profesores de la Universidad de Barcelona y EIB para la Fundación Ramón Areces (Calero, J y Oriol, J. ‘La calidad del profesorado en la adquisición de competencias del alumnado’, 2017) se ocupaba de este asunto. A partir del análisis de los resultados del Informe PIRLS, han buscado patrones de calidad docente. Vaya por delante que se trata de un trabajo realizado a partir de una muestra concreta (PIRLS, acróstico de las iniciales en inglés del Estudio Internacional del Progreso en Comprensión Lectora) de las tendencias en el rendimiento en esa faceta lectora del alumnado español de 4º curso de Educación Primaria en 2011). Sus conclusiones, como los propios autores señalan, no pueden ni deben ser tomadas como verdades incuestionadas, extrapolables más allá de lo que su estudio significa

El informe PIRLS 2011 es la tercera edición (tras las de 2001 y 2006; España ha participado solo en los dos últimos). PIRLS considera que la competencia lectora, básica para el correcto aprendizaje de otras competencias educativas, está condicionada por la motivación que se tiene para leer, desde dos focos distintos, el personal (la lectura como experiencia literaria) y el formativo (la lectura como instrumento de aprendizaje).

Es crucial la importancia del profesorado (bueno, regular o malo) en la formación integral del alumnado

El estudio pretende dar contestación a tres preguntas que se hacen los investigadores: 1. ¿importan los docentes en el proceso de adquisición de competencias de los alumnos de Primaria? 2.- ¿Cuáles son los factores que determinan el nivel de calidad del profesorado? y 3.- ¿En qué centros trabajan los mejores y peores profesores? Preguntas, no exentas de polémica que los propios autores pretenden acotar al definir esa búsqueda de la calidad docente a partir de la posible influencia en la adquisición únicamente de competencias cognitivas del alumnado, en concreto las de lectura.

Es necesaria esta primera acotación porque se puede caer, si no, en la tentación de medir la calidad del profesorado en base a la adquisición de contenidos meramente conceptuales, obviando otros (empatía, autocrítica, ciudadanía, derechos humanos,…) tan necesarios en la formación integral del alumnado.

Hecha la salvedad, Calero y Oriol se embarcan en las contestaciones. A la primera pregunta, sobre la importancia del papel de los y las educadoras, no hay duda: es crucial la calidad del profesorado para obtener buenos resultados competenciales en la adquisición y comprensión de la lectura. Con la intención de obtener más información, los analistas estudiaron también si se observaban diferencias entre el tipo de red (pública-privada) a la que pertenecía el profesorado. En ese sentido su conclusión no deja lugar a dudas: los resultados del alumnado de centros públicos y aquellos cuyas familias disponen de recursos socioeconómicos y culturales bajos o intermedios tienen una sensibilidad ligeramente más alta ante variaciones en la calidad del profesorado. En román paladino, este tipo de alumnado sufre mucho más las consecuencias negativas  de un profesorado de calidad media-baja. Si damos la vuelta al argumento, poniéndolo en clave positiva, significaría que este alumnado necesita al profesorado más capacitado y concienciado para obtener buenos resultados, pero no siempre lo obtiene.

Respecto a los factores que pueden intervenir a  la hora de determinar el nivel de calidad del profesorado, el estudio publicado por la Fundación Areces marca un prototipo de calidad, sensiblemente distinto al que se da en otros países de nuestro entorno: ser hombre, partidario de la formación continua especializada y los años como docente. En el primer y tercer caso, la tendencia anglosajona, por ejemplo, es la contraria: ser mujer es una cualidad más manifiesta y añade valor la actividad en los primeros años de servicio y no la experiencia, como acabamos de comentar para el caso español.

En el caso del lugar –ámbito, para ser más preciso- donde desempeña el profesorado de mayor calidad, el estudio incide que es en los centros privados (aparecen como “sobrerrepresentados”, respecto de los públicos –“infrarrepresentados”) y en aquellos donde se concentran familias con un nivel económico y socioeducativo medio-alto.

Es interesante el estudio, principalmente, por lo que se afirma en sus conclusiones. Si estos datos sirven para algo es para ayudar a establecer políticas que tiendan a modificar el actual sistema educativo. Si el profesorado importa y educa principalmente a un alumnado con mejores recursos económicos y socioculturales, significa que el profesorado menos motivado maleduca en centros donde estudia un alumnado con peores recursos de partida. Cualquier medida que las administraciones educativas tomen, por tanto, deberían pretender revertir esta situación y provocar un claro efecto progresivo en el ámbito de la equidad. Y los propios autores se deciden por proponer dos: de un lado, intensificar actuaciones que permitan mejorar la calidad del profesorado en los centros donde los y las usuarias provienen de familias con menos recursos. De otro lado, facilitar la presencia de ese profesorado más cualificado en esos centros menos favorecido. En ambos casos, se solicita a las administraciones y patronales que actúen de forma que no se siga ensanchando la brecha de la desigualdad económica ni de oportunidades.

Otra idea sobre la que insistir: es crucial la importancia del profesorado (bueno, regular o malo) en la formación integral del alumnado. Más allá de los mensajes que nos sacuden diariamente, cuestionando nuesto papel, la formación del mundo infantil y adolescente sigue dependiendo de nuestro buen hacer. Es momento, por tanto, de remover conciencias, de combatir resignaciones y de canalizar esperanzas. De nuestro afán de superación en momentos adversos (cuando las administraciones y las patronales más trabajan el desprestigio), de nuestra capacidad por hacer de la motivación un futuro apasionante dependen muchos miles de alumnos y alumnas en este país. Merece la pena seguir intentándolo.

 Pablo García de Vicuña Peñafiel

[1] “Educar en la adolescencia”, CCOO Irakaskuntza

[2] Calero, J y Oriol, J. “La calidad del profesorado en la adquisición de competencias del alumnado”, 2017

Fuente: http://www.eldiario.es/norte/vientodelnorte/vueltas-calidad-profesorado_6_624397578.html

La Universidad de Sevilla pasa el primer corte del Programa Campus de Excelencia

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Tanto el Ministerio de Educación como el de Ciencia e Innovación anunciaron el jueves 1 de octubre que nuestra Universidad se encuentra dentro del grupo de los 15 centros que podrán optar a ser Campus de Excelencia Internacional. Esta distinción, además, le dará acceso a parte de los 150 millones de euros en créditos que el Estado donará a las 15 instituciones que conforman este ranking.  El objetivo de este programa es conseguir que nuestras Universidades estén a la altura de  las mejores de Europa.

Para conseguir esta financiación extraordinaria, la US tendrá que desarrollar un plan Director completo que deberá defender en una presentación oficial y pública ante una comisión internacional de expertos a finales de noviembre. De entrada, con objeto de hacerse cargo de este programa, nuestra Universidad ha recibido ya 200.000 €. El plan estratégico puede verse ya en la red en la siguiente página :

http://www.institucional.us.es/ope/

Fuente : Diario de Sevilla (versión impresa), 2/10/09

Las universidades andaluzas a examen

la-investigacion-universitaria-sigue-cosechando-premios Lejos quedó la época en la que los avances científicos sólo venían de Madrid y Barcelona. Hoy en día, Andalucía y sus universidades son de las que más contribuyen al desarrollo y la investigación, y así se ha plasmado en informe de la Fundación Conocimiento y Desarrollo. Según el estudio “La contribución de las Universidades Española al desarrollo”, elaborado por la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD), las universidades públicas andaluzas se encuentran entre los diez primeros puestos en todos los indicadores de este ranking nacional de calidad investigadora. Este es el quinto año consecutivo que se elabora este informe.

El documento analiza la situación del sistema universitario español y aporta reflexiones sobre relevantes aspectos para su futuro como su financiación, la inserción laboral de los graduados, la transfrencia de conocimiento hacia el tejido productivo y el rol que desempeñan en la mejora de la productividad y la competitividad de la economía. Entre los indicadores utilizados para su elaboración, CYD ha tenido en cuenta el personal docente e investigador y los ingresos obtenidos por ellos, así como el número de tesis y los artículos publicados.

En cuanto al ratio de personal docente e investigador, destacan las universidades de Almería, Córdoba, Granada, Málaga y Sevilla, que se encuentran entre los diez primeros puestos a nivel nacional, todas ellas con más de un 69% de personal docente con el título de doctor. Además, la Universida de Córdoba se ubica entre las diez primeras en cuanto a tesis producidas, al igual que por artículos de investigación publicados. Un indicador, éste último, en el que también sobresale la Pablo de Olavide.

El espectacular avance experimentado por la investigación andaluza es una de las conclusiones más claras de este informe, en el que sobresale la labor de universidades como la de Cádiz, Córdoba, Sevilla y Almería. Respecto al ranking nacional de la universidades con mayor atractivo para los nuevos alumnos la cosa se debate entre la Universidad de Sevilla y la de Granada. La Universidad de Córdoba, por su parte, destaca especialmente en calidad docente, un indicador en el que ocupa uno de los primeros puestos entre las 47 universidades públicas española, y en calidad del doctorado, en la que Cádiz también se encuentra entre las mejores

Políticas educativas y Globalización

escuelaComo resultado de la globalización, las políticas educativas, de la misma manera que lo hacen las relaciones sociales, económicas y culturales, están traspasando las fronteras de todos los países. Esto se traduce en que unos y otros se copian mutuamente diseños organizativos, criterios relativos a las tomas de decisiones, currícula y jergas administrativas.

A un nivel más general, la difusión de criterios se lleva a cabo mediante los mass media y las tecn0logías de la información, y también por las relaciones personales y redes sociales, potenciadas, por otra parte por las mencionadas tecnologías. A nivel más específico, los centros docentes, comienzan a absorber todas las ideas y tendencias nuevas y se comportan como un reflejo de todo lo nuevo aportado por la globalización.

Hay que observar, por otra parte, que la implantación de las nuevas ideas educativas que la globalización favorece produce como resultado la solución de problemas de escolarización y la implantación de  sistemas educativos que atienden a los sectores más desfavorecidos, pero también se trasladan mecanismos que aumentan las injusticias.

Teniendo en cuenta este proceso globalizador y sus  consecuencias, siguiendo a Bello, habría que tomar en consideración lo siguiente :

Es necesario actualizar el curriculum, fortalecer medidas de asistencia que favorezcan la igualdad, renovar los métodos pedagógicos, capacitar y actualizar a los docentes, dotar de tecnologías y materiales educativos que acojan los más nuevos conceptos científicos, y una mayor vinculación entre las escuelas y las comunidades locales.

Para ampliar este tema :

Evaluar para conocer, examinar para excluir / Juan Manuel Alvárez Méndez

¿Qué es la globalización? : falacias del globalismo, respuestas a la globalización / Ulrich Beck ; [traducción de Bernardo Moreno, Ma Rosa Borrás]

Educación y globalización : los discursos educativos en Iberoamérica / María Eugenia Bello

Volver a pensar la educación / (Congreso Internacional de Didáctica)

La educación democrática : una teoría política de la educación / Amy Guttman

Más allá de la sociología : el grupo de discusión : teoría y crítica / Jesús Ibáñez

Educación para la ciudadanía / Juan Bautista Martínez Rodríguez.

La construcción del éxito y del fracaso escolar : hacia un análisis del éxito y de las desigualdades como realidades construidas por el sistema escolar / Philippe Perrenoud

¿Eficacia para quién? : crítica de los movimientos de las escuelas eficaces y de la mejora escolar / Roger Slee y Gaby Weiner ; en colaboración con Sally Tomlinson (eds.)



La Universidad española necesita mejoras urgentes

Ésta es la conclusión más importante para España de las que aparecen en la nota de prensa emitida el 18 de este mes por el Lisbon Council en Bruselas para la presentación de un informe que pretende establecer un ranking de calidad de las Universidades del mundo . El informe se publica con el título de University Systems Ranking: Citizens and Society in the Age of the knowledge y ha sido elaborado por Peer Ederer, Philipp Schuller y Stephan Willms.

Según el mismo informe, Dinamarca y el Reino Unido cuentan con los mejores sistemas educativos (terciarios) de Europa, mientras Alemania, Austria y España (nos. 15,16  17 respectivamente) necesitan mejoras urgentes, aunque, en conjunto, establece que toda la comunidad europea debe esforzarse por responder a las demandas sociales y económicas de una economía basada en el conocimiento.

Para los “torpes de la clase” determina que sus sistemas universitarios deben trabajar para extender las oportunidades de acceso a mayor número de estudiantes y asegurar que la educación que éstos reciben sea relevante en relación con los retos económicos y sociales actuales.

En cuanto a España, la última de las europeas, falla fundamentalmente en el apartado de “Efectividad” (a la que entiende como la capacidad que tiene un sistema universitario para “colocar” en el mercado de trabajo a sus estudiantes). Recomienda que España modernice su sistema educativo, acercándolo al resto de Europa (hablan de Bolonia). En la misma línea, recomiendan que exista mayor relación entre las materias que se enseñan en la Universidad y las habilidades que requiere el mercado de trabajo.

En términos generales, los sistemas educativos anglosajones y escandinavos dominan la primera mitad del ranking (Australia, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Suecia, Reino Unido y EEUU), mientras que los que dan en denominar romano-germánicos están en la segunda mitad (Austria, Francia, Alemania, Hungría, Italia, Países Bajos, Polonia España y Suiza). Recomiendan a la “segunda mitad” hacer sus sistemas educativos más abiertos, democráticos y accesibles a más personas.

El Plan de Calidad y mejora de la Enseñanza Educativa de la Junta de Andalucía

contará cada año con una convocatoria a la que acogerse. Recientemente  (jueves, 16 de octubre), el BOJA publicaba los cambios introducidos sobre el proyecto inicial.

Dadas las protestas suscitadas entre el profesorado  por las condiciones iniciales en que se planteó (ver http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/135684/quotsi/la/calidad/no/los/incentivosquot.html)– sólo fue aceptado por el 35% del de los colegios e institutos escolares – el Plan ha reducido los requisitos para su implantación. Ahora sólo es necesario que sea aceptado por dos tercios del profesorado asistente y no del claustro en general.

Los cambios incluídos afectan a los incentivos a los que no tendrán que renunciar los profesores que se acojan a bajas por maternidad y paternidad (uno de los puntos más criticados).

También se establece que uno de los profesores de refuerzo en los colegios de Primaria ha de tener dedicación exclusiva para el desarrollo de la orden. En este sentido,  varios representantes sindicales han criticado que algunos colegios no cuentan  todavía con el profesorado de apoyo que prometía dicha orden, ya que una de las principales reivindicaciones del cuerpo docente era consolidar el papel del profesor de refuerzo en las plantillas de los colegios, en lugar de buscarlo a través de las horas libres de la plantilla de profesores.

Por su parte, la Junta subraya que la evaluación del Plan de Calidad atenderá a indicadores académicos, compromisos de convivencia y grado de satisfacción de las familias

Desde aquí no podemos dejar de preguntarnos, dada la procedencia de los planes de calidad a los que las administraciones se van sometiendo (las entidades privadas y su modo de funcionamiento) si los recientes acontecimientos ligados a las empresas más representativas del mercado (los bancos norteamericanos) no darán algo que reflexionar a nuestros gestores políticos, sobre todo a aquellos tradicionalmente (léase “en teoría”) menos amigos del libre mercado y sus “maravillas”.