Fatiga y rendimiento en deportes de equipo

La revista RED : revista de entrenamiento deportivo publica en el número de octubre-diciembre de 2011 (tomo XV, nº 4, pp. 05.15 ) un artículo publicado por Carlos Lago Peñas y otros, que titulan La relación de la fatiga con el rendimiento en deportes de equipo.

Parte de su publicación es un abstract muy completo, bastante revelador del contenido del artículo, por lo que lo reproducimos directamente en esta página : “El rendimiento físico en deportes de equipo (DSEQ) ha sido muy estudiado, comprobándose su descenso cuando va acercándose el final del partido. En el fútbol, por ejemplo, se verifica que en la segunda parte de los encuentros los desplazamientos a alta intensidad y los sprints se reducen en frecuencia, en distancia media parcial y en volumen total. Tanto en las creencias de los técnicos como en la literatura científica, a quien se atribuye la causa de este descenso es a la fatiga fisiológica, bien sea periférica (PF) o central (CF). Se muestra que el descenso en la actividad física durante un partido no tiene por causa única la fatiga fisiológica. Debido a que en los DSEQ dominan los factores tácticos y estratégicos, es razonable considerar que las variables situacionales (localización del partido, marcador parcial, nivel del oponente) o la aparición de momentos críticos en el juego (marcar, ganar un parcial, diferencial del marcador) puedan influir sobre el rendimiento físico. El argumento principal se defiende mediante la revisión de varios trabajos científicos muy recientes que evidencian la importancia de algunas de las variables que podrían incorporarse a una explicación más pertinente que las actuales. Este estudio establece que el descenso en la intensidad en las variables de los desplazamientos, hacia el final de los partidos, no es sólo una consecuencia directa de la fatiga fisiológica. Es posible que el efecto estimativo de los aspectos fisiológicos esté siendo mayor que el efecto real existente. Se sugieren algunas orientaciones para la práctica, por ejemplo que el análisis post-partido del rendimiento físico de los equipos debe ser realizado incorporando las características concretas de  las variables situacionales que se han manifestado en el partido.También se sugiere que si el entrenador es capaz de identificar  las variables del rendimiento del equipo que están influenciadas negativamente por alguna/s variable/s situacional/es, o momento crítico, se podrán intentar resolver, de forma específica, en la preparación de los siguientes partidos.”


Los intelectuales ante el deporte

deporte

Para Manuel Vázquez Montalbán (Revista de Educación Física, núm 115, otoño 2009, Los intelectuales ante el deporte), existe entre los intelectuales un radical rechazo por el deporte. Explica que esto es así porque el deporte va asociado al descubrimiento de un  deporte que se ha convertido en mass media, que, además, sirve para canalizar las agresividades de la población que, según nuestro autor, deberían ir dirigidas, como fruto de la disconformidad, al campo político y social y ahí resolverse. Achaca la organización del fenómeno de la universalización del deporte a la burguesía, que ordena la conducta social bajo las reglas de la libre competencia. Este fomento del deporte se desdobla en dos actividades distintas : la contemplación del mismo como espectáculo o bien su práctica regular y/o profesional. Y como fenómeno recolector de descontentos el deporte se convierte en el refugio del espíritu liberal (el deporte responde al espíritu de la ley del más fuerte).

Así, el poder utiliza el deporte como un instrumento de alienación interior o de expansión propagandista exterior ; por otra parte, como decíamos, es una válvula de escape de agresividades que, de otra manera, se encauzarían a áreas políticas y sociales.

Diferencia actitudes distintas ante el deporte que se relacionan con actitudes políticas diferentes.  La derecha es propicia al deporte por una serie de motivaciones : raciales (mejora la raza), integradoras (crea en el ciudadano espíritu de participación en el éxito como categoría), evasivas (canaliza la agresividad social por el vehículo activo de la práctica o el pasivo de la contemplación del espectáculo). La  izquierda crtitica el deporte por lo mismo que lo elogia la derecha : por su conversión en instrumento del poder represor o integrador para la integración y paralización de las masas.

Hay otras actitudes : la estructuralista y la reformista. La actitud estructuralista acepta el deporte como una actividad en sí misma, que no tiene por qué ser analizada desde otros niveles privilegiados. La actitud reformista reconoce la manipulación del deporte y aboga por la lucha contra esa manipulación.

Queda otra actitud: la camp. Determinados intelectuales toman ahora la exégesis del deporte precisamente por lo que en él ven de barbarie inútil, de ademán gratuito, de eticismo obsoleto o de folklore pop.

En resumen, en la base de la mayor parte de actitudes intelectuales e intelectualistas ante los mass-media subsiste una actitud elitista, de singularización cultural, de “yo no soy como ellos”, más que una actitud de virginidad mental a prueba de organización cultural integradora.

Es indudabla que en situaciones fascistas o parafascistas la sublimación del deporte como mística de la fraternidad viril, la raza, el estilo de vida, etc., crea con respecto a él una repugnancia en los espíritus sensibilizados. Por eso, no es de extrañar que la reconciliación de los intelectuales con el deporte coincida con el debilitamiento de la sublimación formal del fascismo.

La obligación del intelectual es comprender, lo que no quiere decir disculpar o absolver. El hecho deportivo es un hecho de masas, pero no sólo para las sino también de las masas. En cualquier caso, estaríamos ciegos si pensásemos que el deporte es la única participación épica legalizada de nuestro pueblo.

Estrés oxidativo relacionado con el ejercicio

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El artículo Estrés oxidativo inducido por el ejercicio, publicado en Revista Andaluza de Medicina del Deporte (vol. 2, núm. 1) por un equipo del Hospital Universitario Reina Sofía (J. M. Fernández, M.E. Da Silva-Grigoletto e I. Túnez Fiñana) analiza este proceso de forma crítica, teniendo presentes los recientes hallazgos sobre el estrés oxidativo, sus principales efectos biológicos y su relación con el ejercicio físico y la dieta.

Se concluye que el ejercicio físico induce un estrés metabólico y mecánico que puede provocar un desequilibrio de la homeostasis oxidantes/antioxidantes en favor de los compuestos oxidantes. Paradójicamente, aunque el estrés oxidativo es relevante entre los mecanismos vinculados a la fatiga muscular, la recuperación frente al ejercicio. e incluso quizás también paa un mejor rendimiento deportivo, existe un creciente número de publicaciones que lo vinculan con la ocurrencia de fenómenos adaptativos del sistema inmunológico y de la defensa antioxidante del deportista, lo que conduce en última instancia a una mayor citoprotección y resistencia biológica del organismo.