Las TIC en la enseñanza

tic

 

El sistema educativo no puede ni debe permanecer al margen de la nueva realidad sociológica y tecnológica. El aprendizaje del individuo ha dejado de ser un proceso limitado en el tiempo para ser una demanda social y personal que se produce a lo largo de la vida de la persona y que constituye una de las claves de la educación de los ciudadanos del siglo XXI.  La ausencia de cualificación entre los y las jóvenes es en la actualidad una condena al paro que ya se está cumpliendo; el éxito en la sociedad del conocimiento requiere de todos y cada uno la capacidad, por una parte, de llevar a cabo aprendizajes de naturaleza diversa y cambiante a lo largo de nuestras vidas y, por otra de adaptarse rápida y eficazmente a situaciones sociales, culturales, profesionales, laborales y económicas en continuo cambio.

El aprendizaje informal y autónomo, la construcción social y colaborativa del conocimiento, el desarrollo de competencias de auto-aprendizaje van a constituir, constituyen ya,  en gran parte gracias a las TIC, uno de los pilares de formación de la persona.

En la actualidad se perfila un nuevo panorama educativo que, de manera esquemática, lo podemos caracterizar por :

– Una mayor relevancia de los procesos y estrategias de aprendizaje sobre el de los contenidos.

– El reconocimiento de un nuevo concepto de alfabetización, que se amplía a nuevos campos, como el de la comunicación mediada, multimedia en red, televisión a través de la red, TDT, redes sociales, etc.

– La necesidad de una actualización permanente de los conocimientos, habilidades, competencias y criterios.

Este panorama produce unos cambios profundos en los procesos de integración de las TIC al mundo de la educación, unos cambios que implican una ineludible modernización de las aula, para pasar del aula clásica de tiza y pizarra al aula digital, y una modernización del sistema educativo en su conjunto.

Estos cambios del sistema se pueden concretar en los siguientes aspectos :

– La exigencia de modificar el papel y la práctica del profesor. El profesor debe dejar de ser un orador o instructor que domina los conocimientos, para convertirse en un asesor, orientador, facilitador del proceso de enseñanza-aprendizaje y mediador de entre los alumnos y la realidad utilizando las tecnologías que la sociedad pone a su alcance.

– El alumno, para enfrentarse a esta sociedad, ya no tiene que ser fundamentalmente un acumulador o reproductor de conocimientos, sino que, sobre todo, debe llegar a ser un usuario inteligente y crítico de la información, para lo que precisa aprender a buscar, obtener, procesar y comunicar información y convertirla en conocimiento.

– La organización escolar también ha de experimentar cambios profundos, incorporando la opción de generar entornos virtuales de aprendizaje basados en la tecnologías de la información y la comunicación, superando las barreras espaciotemporales y facilitando, además de los métodos de aprendizaje individual, el aprendizaje colaborativo, es decir, incorporando al proceso de enseñanza-aprendizaje las herramientas de los que se ha dado en llamar web 2.0.

Por otra parte, la competencia digital implica algo más que ser un simple usuario de las TIC : implica ser una persona autónoma, eficaz, responsable, crítica y reflexiva al seleccionar, tratar y utilizar la información y sus fuentes y soportes : esta competencia supone también el dominio de los lenguajes específicos  básicos (textual, icónico, visual, sonoro) y de sus pautas de decodifiación y transferencia.

La adquisición de esta competencia incluye el respeto de las normas de conducta acordadas socialmente para regular el uso de la información y sus fuentes en distintos soportes, así como la capacidad para valorar su impacto en el mundo personal y social.

El dominio auténtico de las TIC se adquiere al aplicarlas como herramienta de búsqueda de información, de análisis, de procesamiento, de diseño, de organización, de comunicación, de simulación de procesos…en definitiva, como herramienta de trabajo en la construcción de conocimiento a lo largo de todas las etapas educativas y en todas las áreas del currículo.

Extracto de : Pérez Sanz, Antonio. “Escuela 2.0. Educación para el mundo digital”. En : Revista de Estudios de Juventud, 92, marzo 2011, pp. 63-86

 

Valores de los luchadores de artes marciales chinas

Shaolin_animal_style__Tiger_by_gold

El significado primero del carácter xia en la China antigua era “utilizar la fuerza para ayudar a la gente”. Se hizo sinónimo de la palabra “caballería”. El carácter xia vino a describir a un tipo de luchadores/héroes puesto que su característica principal era el uso de la fuerza para ayudar a los demás.  Sobre los orígenes sociales de los xia, el profesor Liu toma en consideración tres opiniones expertas :   * eran campesinos y artesanos desempleados, plebeyos que se hicieron guerreros profesionales.

* Eran hombres sin propiedad, pero no exclusivamente de origen social humilde, e incluso algunos podían haber sido nobles que perdieron su estatus.

* No eran un grupo social particular, sino simplemente hombres con un temperamento caballeresco.

Al leer la literatura de períodos antiguos se encuentran, según Liu, ocho ideales básicos que se relacionan con el xia : 1) altruismo, 2) justicia, 3)libertad individual, 4)lealtad personal, 5)coraje, 6)honestidad y fe mutua, 7) honor y fama, 8)generosidad y desprecio por la riqueza.

Altruísmo.  El “altruísmo” es la traducción que el profesor Liu hace del carácter chino yi. Éste era también el concepto principal en las enseñanzas de Confucio, que vivió durante el período de los Reinos Combatientes.  Yi es “ser amable y rechazar cualquier recompensa” ; es supernormal y se entiende como una especia de supermoralidad.

Justicia. Liu considera que el sentido de los xia de “lo apropiado” surge de su sentido de la justicia, el cual “sitúan por encima de la lealtad familiar”.

Libertad individual. La clave para el comportamiento xia es el ideal que parece más antitético a la norma sociocultural china, tal y como es definida en el confucianismo. No sólo manifestaron los caballeros su naturaleza rebelde, desafiando de modo abierto a la ley tratando de hacer justicia, sino que además mostraron su disconformidad en la vida cotidiana, viviendo en lo que se llamaría un modo bohemio y prestando poca atención a la convenciones sociales.

Lealtad personal. El sentido xia de la lealtad personal trasciende su lealtad al que gobierna/el estado o a los padres/familia. Este aspecto particular de los  valores xia entraba en abierto conflicto con la tradición confuciana, que enseñaba que los cinco tipos de relación (regente-súbdito, padre-hijo, marido-mujer, hermano mayor-hermano menor, entre amigos) eran las bases de la sociedad civilizada.

Coraje. Esto debería ser obvio y no necesita mayor explicación, excepto remarcar lo que Liu dice sobre la actitud del caballero xia hacia la muerte que “casi sugiere que no tenían en gran consideración la vida”.

Honestidad y fe mutua. Siempre decían las cosas en serio, siempre llevaban a cabo lo que se proponían, y siempre cumplieron sus promesas. Liu dice que irían tan lejos como para suicidarse para mostrar su sinceridad.

Honor y fama. Este valor está conectado al anterior. Disciplinaron sus acciones y cuidaron sus honores para que su fama se expandiese por todo el imperio. Su único motivo egoísta era su deseo de fama.

Generosidad y desprecio de la riqueza. Los xia no tenían problemas en aceptar o rechazar dinero de amigos, ya que no tenían un sentido fuerte de la propiedad. Podían vivir frugalmente y compartir con sus amigos, o vivir modestamente y compartir con los pobres.

Estos ideales se han mantenido con fuerza durante los dos últimos milenios, cruzando desde la literatura tradicional china hacia los medios de comunicación y el cine, y posteriormente siendo globalizadas por las tendencias contemporáneas del entretenimiento.

Extracto de : Dalia, Albert. “Héroes luchadores : los valores esenciales de la tradición xia en la China antigua”. En : Revista de  Artes Marciales Asiáticas, vol. 6, n. 2, pp. 45-56, 2011