• Ideas para la educación

    "No es posible una sociedad en libertad e igualdad sin personas conscientes, preparadas y capacitadas para pensar de manera autónoma, crítica y analítica. Se han de romper, por tanto, con los dogmas y los prejuicios. Hay que romper con la ignorancia para enfrentarse a un orden social injusto y abrir nuevos caminos. Hablamos de una educación entendida como pleno desarrollo del individuo y no como transmisión de un conjunto de valores admitidos." Colectivo Escuela Libre
  • Categorías

  • Archivos

  • Comentarios recientes

    paideiablog en Por qué padres y madres de Sil…
    Lilian Castillo en Por qué padres y madres de Sil…
    paideiablog en ¿Son un mito los estilos de ap…
    photodromm en ¿Son un mito los estilos de ap…
    La oca del reciclaje… en Educación y TIC : pros y …
  • Nube de etiquetas

    Add new tag Adolescentes Alumnos con necesidades educativas especiales aprendizaje autoconcepto BUS Noticias CALIDAD calidad de la enseñanza Calidad Educativa Cognición competencias Complejidad COMUNICACIÓN LINGÜÍSTICA Conocimiento Creatividad De 0 a 6 años Deporte didáctica de las ciencias Didáctica de las matemáticas Educación Educación artística Educación emocional Educación especial educación inclusiva educación musical Educación Primaria Educación Secundaria Educación sonora Ejercicio físico empleo Enseñanza enseñanza de las ciencias escuela Espacio Europeo de Educación Superior España Estudiantes Facultad de Ciencias de la Educación Familia formación del profesorado Formación de maestros Formación de profesores Género Huelgas Igualdad de Género Infancia Instituciones de Educación Superior Lectura Libros LOMCE Maestros Magisterio neoliberalismo Noticias Padres y escuela PEDAGOGÍA Personas creativas Personas discapacitadas Plan de Bolonia Política educativa Proceso de Bolonia recortes en educación reformas educativas Rendimiento académico Sexualidad sistema educativo socialización TIC y Educación UNIVERSIDAD Universidad de Sevilla Universidades US Noticias Valores videojuegos violencia escolar web 2.0
  • Posts Más Vistos

  • Top Clicks

La educación como negocio y los estudiantes como consumidores (o la muerte de la Universidad)

BAJO EL PARADIGMA NEOCAPITALISTA, LA EDUCACIÓN SUPERIOR HA MARGINADO A LAS HUMANIDADES Y RENEGADO DEL ESPÍRITU ORIGINAL DE LA ACADEMIA

may_1293584c

El profesor Terry Eagleton ha hecho un diagnóstico de las instituciones de educación superior en Gran Bretaña en el que considera que las universidades están terminalmente enfermas, al menos si continúan abrazando un modelo clientelar de enseñanza. El sistema británico es sin duda distinto a los sistemas universitarios que se pueden encontrar en países latinoamericanos, sin embargo la tendencia de concebir la educación como un negocio, de desplazar las humanidades en favor de carreras técnicas y de fomentar el pensamiento utilitario en detrimento del pensamiento crítico se puede observar de manera global, por lo que podemos extrapolar en cierta medida el análisis de Eagleton a nuestros países particulares, aunque seguramente habrá algunas excepciones.

Eagleton, escribiendo para Chronicle, se enfrasca en una franca diatriba en contra del sistema universitario de su país, en el cual ha servido y del cual ha obtenido beneficios económicos. Si bien hay que tomar con un grano de sal su condena de “la muerte lenta de la Universidad”, también debemos reconocer sus credenciales, especialmente en defensa de las humanidades, siendo profesor emérito de inglés y autor de decenas de libros. La seriedad del diagnóstico puede parecernos exagerada, pero si recuperamos el sentido original del mundo académico (la Academia que proviene de la escuela fundada por Platón), no es del todo equivocado. Regresando al origen, la filosofía platónica concibe que el fin de la educación es abrir el ojo interior, o el ojo de la mente, una forma de percibir desde una profundidad psíquica desarrollada a través de la vida filosófica. EnLa República, Platón señala que “lo que la educación debería ser, es el arte de la orientación” y que no se debe “implantar una visión” en la mente, sino simplemente enseñar a ver puesto que, como los prisioneros en la cueva, muchas veces ni siquiera hemos desarrollado un ojo (metáfora de la mente o del alma) capaz de distinguir las sombras de la fuente de la luz. En otras palabras, esta educación está basada en un principio práctico de enseñar a pensar y no qué pensar, desarrollando la capacidad de percepción individual. Esta es también la esencia del método socrático, en el que el individuo llega a sus propias conclusiones ejercitando la dialéctica. De igual manera, siendo fiel a la filosofía platónica, la educación idealmente no sólo cultiva la razón del individuo, sino desarrolla su capacidad intuitiva, la cual es una forma superior de conocimiento según Platon, permitiéndole acceder a la noesis. Podemos ver este espíritu académico al servicio del alma humana, por ejemplo, en Erasmo de Rotterdam y en el génesis mismo del Renacimiento, ligado al surgimiento de las primeras universidades europeas y a la circulación de las ideas de Platón y Aristóteles, entre otros filósofos.

platos-academy-michelangelo

Teniendo esto en mente, analicemos el estado de las universidades, siguiendo el diagnóstico del doctor Eagleton. El principal problema que detecta Eagleton es que las universidades han sido cooptadas por el modelo económico neocapitalista, haciendo que su operación y valores sean casi idénticos a los de una corporación. Teniendo un puesto a nivel de dirección en Oxford, Eagleton señala que sintió la necesidad de renunciar cuando descubrió que “esperaban que me comportara como un CEO más que como un académico”. Esto es seguramente una administración en favor de los intereses políticos y económicos de la universidad y no en favor de la cultivación de las mentes de los universitarios. Este modelo, nos dice el profesor Eagleton, está siendo adoptado a lo largo del mundo anglosajón a partir de Stanford y el MIT, universidades que han creado el modelo de la universidad empresarial. La creciente “bizantina burocracia” de las universidades cree que está manejando “General Motors”; y entonces quizás podemos extender la metáfora automotriz a los estudiantes como autómatas, corriendo mecánicamente con un solo programa básico: capitalizar económicamente sus estudios.

La enorme cantidad de dinero que circula en las universidades, permite que parafraseemos al escritor de ciencia ficción y fundador de la cienciología, L. Ron Hubbard, quien famosamente dijo que si uno quería hacerse millonario debía fundar una religión. Hoy en día si uno quiere hacerse rico parece un buen plan de negocios fundar una universidad.

Eagleton nos dice que cuando “los profesores se convierten en gerentes, los estudiantes se convierten en consumidores”. La regla de la administración de que “el cliente siempre tiene la razón” reencarna en el mundo universitario en profesores que “fracasan si el estudiante reprueba” y en cursos hechos a la medida para estudiantes que responden a modas y caprichos intelectuales, por lo cual vemos cursos de “vampirismo en vez de victorianismo, sexualidad en vez de Shelley, fanzines en vez de Foucault, el mundo contemporáneo en vez del medieval”. Perdemos entonces también la memoria histórica, entendiendo que, regresando a Platón, aprender es esencialmente recordar.

El modelo económico dominante está ligado a una política tecnocrática, y por lo tanto las “humanidades son las que más están siendo orilladas”. Se distribuyen fondos y becas en las universidades para la ciencia, la medicina y la ingeniería, pero “se ha dejado de entregar recursos significativos a las artes. No es disparatado cuestionarse si departamentos enteros de humanidades desaparecerán en los años siguientes. Si los departamentos de inglés sobreviven, tal vez sea sólo para enseñarles a los estudiantes de administración de empresas cómo usar el punto y coma”, dice irónicamente Eagleton (dando una pista de algo que también podríamos perder, el humor crítico del humanista). En el Renacimiento tuvimos a la Familia Medici, quienes se convirtieron en mecenas de artistas y filósofos, especialmente bajo la influencia del gran filósofo neoplatónico Marsilio Ficino, quien era llamado “doctor del alma”. Aún no se había perdido la noción de que el hombre tenía mucho que ganar –ganancias incuantificables, capital espiritual– cultivando el arte por el arte, embelleciendo su existencia. Hoy las universidades se mueven bajo el paradigma de que es la investigación científica la que genera dinero, “no los cursos en expresionismo o la Reforma”.

Al suprimir o marginar a las humanidades también perdemos la esencia de la “universidad”, el lugar en el que se expande el conocimiento de lo particular a lo universal, lo cual sugiere un amplio abanico, un encuentro de todos los mundos, una totalidad, y no sólo un limitado espectro racionalizado y atomizado conforme a la utilidad y la preponderancia económica. La palabra “universidad” pierde su sentido, y por lo tanto cuando Eagleton ve la gradual muerte de la universidad no está del todo equivocado; las instituciones educativas superiores siguen y seguirán pero tal vez las universidades estén muriendo, porque “el espíritu” original está dejando el cuerpo o el campus.

Quizás este desplazamiento de las humanidades tenga también una agenda política más perversa o al menos una utilidad poco mencionada. Puesto que, como nos dice Eagleton, el valor de las humanidades yace en que “no se conforman a las nociones dominantes”. Esto es justo de lo que hablábamos con la referencia al origen platónico de la academia: el pensamiento crítico, reflexivo e intuitivo que no se alinea con el adoctrinamiento de la estructura de poder sin antes cuestionarlo.

Observando esta tendencia y colocándose un poco en la mente de Eagleton uno piensa en la alegoría de Alphaville, la película de Godard no del todo lejana a la cueva de Platón o a la posteriorThe Matrix. Una tecnocracia en la que las humanidades están virtualmente extintas y las personas no recuerdan ya su existencia lo suficiente para poder cuestionar la realidad en la que viven. La película de Godard es hiperbólica, una reimaginación de los estados totalitarios en un momento en el que Stalin y Hitler estaban frescos en la conciencia; sin embargo, también es sensible a los mecanismos de propaganda occidentales que utilizan la tecnología como herramienta fundamental de programación de las masas, literalmente implantando imágenes en nuestra mente y no enseñándola a discernir. Tal vez Eagleton exagera, al igual que Godard, y las universidades y nuestra sociedad no están en un curso decadente. Lo que preocupa, sin embargo, es que podamos llegar a un punto en el que ya ni siquiera seamos capaces de percibirlo, y que como ente social hayamos perdido la capacidad de ejercer un pensamiento crítico o que ese mismo pensamiento crítico sea tan marginal que no tenga ningún peso e influencia en las decisiones colectivas. Entre la marcha irrefrenable del materialismo, del capitalismo y del progreso cientificista, con sus poderosas máquinas siempre encendidas, es difícil escuchar y darle importancia a la voz del arte y del alma humana.

Twitter del autor: @alepholo

Tomado de : Pijamasurf.com

Los errores que hacen del sistema de financiación universitario un modelo “insostenible”

  • Las principales rémoras del sistema son la disparidad de gasto según la comunidad autónoma a la que pertenezca el alumno, demasiadas universidades iguales y un sistema de becas ineficaz.
  • Los expertos coinciden en señalar que el modelo de financiación universitario debería apostar por nuevos mecanismos para captar ayudas: mecenazgos, donaciones y participación privada.

Las declaraciones realizadas hoy por la Secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, cuestionando el sistema de financiación de las universidades españolas ha iniciado el sempiterno debate de quién tiene que pagar la universidad.

España cuenta con un modelo de financiación universitaria descentralizado por Comunidades Autónomas, donde la financiación, provisión y producción de la enseñanza universitaria son esencialmente públicas, cubriendo el 75% del coste total.

Aunque en las tres últimas décadas se ha producido una financiación creciente y gradual de origen público, la crisis económica iniciada en 2007 ha revertido esa tendencia dando argumentos a quienes aseguran que el sistema actual es insostenible. La inversión pública destinada a las universidades disminuyó en España un 11% entre 2008 y 2012, lo que se tradujo en un recorte de 1.168 millones de euros.

“Creo que el riesgo para el sistema universitario español es que se mantengan los intensos recortes de estos pasados años y que no se disponga de la financiación suficiente para responder a las exigencias de calidad que se le piden y para afrontar los nuevos y complejos retos que se le plantean. No se puede pedir que las universidades españolas estén en la cúspide de los ranking y al mismo tiempo dejarlas sin los recursos necesarios para conseguirlo”, señala el Catedrático de Estructura Económica de la Universidad de Oviedo, Juan Antonio Vázquez García.

En términos de financiación, España se sitúa en niveles inferiores a los de los países desarrollados de su entorno. Tanto el gasto total como por alumno están por debajo de la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).  En España se destina el 1,1% del PIB a universidades frente al 1,9% que dedica Dinamarca, modelo que siempre se ha tomado como referencia. En España se gasta 10.600 euros por alumno universitario frente a los 17.120 euros que destina el país nórdico, donde la universidad no sólo es gratuita sino que también proporciona una ayuda económica por alumno de unos 390 y 785 euros al mes. Un sistema muy garantista sostenible a cambio de un sistema impositivo muy alto.

“Es preciso un serio compromiso de optimización y reorientación, que revise viejas inercias, que oriente los esquemas presupuestarios al cambio y que responda a la necesidad de proceder a nuevos ajustes entre oferta y demanda de los servicios universitarios” apunta el profesor Juan Antonio Vázquez García.

Entre esas viejas inercias destaca la disparidad de gasto según la Comunidad Autónoma a la que pertenezca el alumno. Desde que se produjo la última fase de la descentralización de esta materia en 1996 la evolución de la financiación universitaria ha sido distinta, ya que cada una ha desarrollado sus propias políticas universitarias. Esta descentralización ha potenciado las diferencias hasta tal punto que estudiar una carrera en Madrid cuesta de media 1.820 euros frente a los 713 que cuesta en Galicia.

Otras de las deficiencias que hacen del sistema universitario español un sistema imperfecto y poco eficiente es la apuesta por el modelo de proximidad en detrimento de la especialización. Esto provoca que haya carreras ofertadas con menos de 20 alumnos nuevos.

Según datos oficiales del Ministerio de Educación, en España hay más de millón y medio de universitarios distribuidos en 83 universidades, 50 de ellas públicas, 200 campus, 2.676 grados y más de 4.000 másteres.

Aunque a primera vista pueda parecer que haya demasiadas facultades, si hacemos la media en España hay una 1,03 universidades por cada millón de habitantes, tasa muy parecida a la que hay en Italia (1,2), Alemania (1,07) o Francia (1,24). Estos datos arrojan lo que los expertos llevan denunciando desde hace tiempo, que hay demasiadas universidades iguales y todas ofrecen todas las titulaciones.

Otro de los aspectos que merman nuestro sistema universitario según los expertos es un ineficaz e insuficiente sistema de becas.

“La equidad cobra su significación más importante desde el punto de vista de la igualdad de oportunidades y de la garantía de que el acceso a la educación no dependa de los niveles de renta, y de ahí la importancia de garantizar un adecuado sistema de becas que en nuestro país ha presentado simultáneamente problemas de suficiencia (por su escaso volumen), de eficiencia (por el modo en que se ha gestionado) y de equidad (por sus propios resultados) y en el que se requiere aún un impulso decidido para acercarse a los niveles medios europeos, aumentando significativamente el número de becarios”, asegura el catedrático Juan A. Vázquez.

Según un informe de la Conferencia de Rectores de las Univerdades Españolas (CRUE), en los dos últimos años, la beca anual por alumno de educación superior ha disminuido cerca del 10%, es decir, que cobran 2.838 euros al año, 336 euros menos. El número de beneficiarios ha subido un 5,4% (hasta 322.000 en 2014) pero ha bajado un 5,8% el importe total de las ayudas, 909 millones de euros.

“Es necesario, sin duda, reflexionar y reformar los mecanismos de financiación universitaria y disponer de sistemas estables de financiación que permitan despejar incertidumbres y facilitar a las universidades el desarrollo de planes a medio y largo plazo. Un sistema de financiación reformado debe contar con incentivos y “recompensas” en función de resultados y ha de orientarse fundamentalmente como mecanismo de cambio e innovación en las universidades”, destaca Vázquez.

¿El modelo de EEUU o el nórdico?

Desde el Ministerio de Educación plantean que “la ecuación imposible” de la financiación universitaria española, que cuenta con “una de las mayores tasas de acceso a la universidad, una de las tasas más bajas de matricula de toda la UE, impuestos bajos y casi ninguna selección para entrar en la Universidad” es imposible de mantener.

“Es muy necesaria, sin duda, una reflexión sobre la orientación y los mecanismos de la financiación universitaria. Pero lo que no me parece sostenible es que se base en argumentos como los que utiliza el ministerio y en una actitud con la que se comporta como agente externo al sistema universitario (y a veces, incluso, al propio gobierno), poniéndolo repetidamente en cuestión. Si lo considera insostenible, su responsabilidad de gobierno es decir lo que piensa hacer para que resulte sostenible y, si plantea dos modelos contrapuestos, su responsabilidad como gobierno es decir a los electores y a la sociedad por cuál se piensa decantar”, insiste Vázquez.

Tras cuestionar el sistema de financiación español, la secretaria de Estado de Educación ha puesto como ejemplos “el de Estados Unidos, donde el estudiante tiene que costearse prácticamente todos los estudios o los países nórdicos en donde no pagan prácticamente nada a cambio de unas impuestos altos”.

Si esas son las referencias en las que se va a fijar el Gobierno para buscar nuevas fórmulas de financiación, una tendencia hacia el modelo americano supondría un encarecimiento importante de las matrículas que rompería con el sistema, más o menos garantista, que impera en Europa.  “Tomar como referencia el sistema americano supone desconocer la situación bien diferente que domina en la gran mayoría de los sistemas universitarios europeos y que compone un pilar de esa gran construcción europea que es el Estado de Bienestar, que habrá que reformar para mantener pero no para proponerse su desaparición”, advierte el catedrático Juan A. Vázquez.

Si se toma como referencia el modelo nórdico, donde la universidad es plenamenta gratuita y además cuenta con un sistema de ayudas complementarias, se deberia de elevar la carga impositiva para poder implantar un sistema tan garantista. Una posibilidad que queda descartada en pleno año electoral.

“Con estas propuestas, el ministerio entra unilateralmente en unas competencias de financiación universitaria que parece haber olvidado que tienen las Comunidades Autónomas y descuida las suyas propias en la mejora de sistemas como el de becas, en el que nuestro país tiene importantes déficits comparados y en el que se han registrado significativos retrocesos en estos años”, subraya Vázquez.

Mecenazgo, donaciones y participación privada

La falta de financiación debido a los recortes en gasto público por parte de las Administraciones ha suscitado el interés de las universidades por buscar nuevos mecanismos para obtener recursos privados. En este sentido, un estudio elaborado por el Doctor José Antonio Martínez (Instituto de Estudios Fiscales) y la Doctora Carmen Pérez Esparrells (Universidad Autónoma de Madrid) hablan concretamente de “la captación de fondos privados filantrópicos (fundraising)”.

Según la definición dada por Pérez-Esparrells y Torre, el fundraising sería “la búsqueda de recursos económicos de origen privado, voluntarios y eventuales (mecenazgo y patrocinio), que respondan a motivos filantrópicos y de interés para la institución de educación superior”.

Lejos de alcanzar la cultura de filantropía universitaria que existen en otros países como EEUU, hay universidades públicas españolas que han explorado esta estrategia de financiación para mantenerse. Es el caso, por ejemplo, de la Universidad Carlos III, que haciendo honor a su lema “La pública diferencia”, lanzó hace unos años una campaña de captación de fondos entre antiguos alumnos y ha puesto en marcha la iniciativa ‘Amigos de la UC3M’, dirigida a antiguos alumnos y empresas.

Además de la financiación privada, otro de las propuestas que hacen los expertos es el incremento de los rendimientos y retornos procedentes de la investigación y la transferencia de conocimiento al sistema productivo.

“La sostenibilidad del sistema público universitario requiere el replanteamiento de la financiación. Las universidades necesitan mantener sus inversiones en las actividades académicas, pero, sobre todo, su investigación futura para continuar cumpliendo su papel de motor de cambio en la sociedad”, apuntan el Doctor José Antonio Martínez y la Doctora Carmen Pérez Esparrels en su artículo La financiación de las universidades públicas españolas: un instrumento para el cambio.

“La financiación privada ha de concebirse como complementaria y no sustitutiva de la financiación pública, que lejos de cualquier afán privatizador lo que ha de perseguir es hacer más eficiente y mejor financiada la universidad pública española”, defiende el Catedrático Juan A. Vázquez.

Fuente : http://www.teinteresa.es/espana/universidad-sistema_de_financiacion-modelo_insostenible-errores_0_1309070827.html

 

Chomsky y el neoliberalismo en las Universidades

Originalmente publicado en El Espectador

EDUCACIÓN 13 MAR 2014 – 12:40 PM

“El neoliberalismo tomó por asalto a las universidades”: Noam Chomsky

El lingüista, filósofo y activista estadounidense habla sobre la manera como el modelo empresarial en el que se inscriben las instituciones de educación superior precariza la calidad de la enseñanza y el aprendizaje.

Por: María Luna Mendoza

"El neoliberalismo tomó por asalto a las universidades": Noam Chomsky

Contratos inestables, profesores temporales, flexibilización laboral, sobrecarga de trabajo, salarios injustos, escasa participación de la comunidad universitaria en la toma de decisiones, aumento de puestos administrativos y burocráticos, autoritarismo y exclusión, jóvenes sometidos a la presión de los créditos y las deudas, cursos superfluos, precios cada vez elevados, estudiantes que se limitan a tomar apuntes y a recitarlos de manera literal a la hora de la evaluación. “Todo esto sucede cuando las universidades se convierten en empresas, como ha venido ocurriendo durante las últimas décadas, cuando el neoliberalismo ha ido tomando por asalto cada una de las dimensiones de la vida”, dijo Noam Chomsky durante una reunión del Sindicato Universitario de Pittsburgh, Estados Unidos, en la que participó vía Skype.

Durante el encuentro, el lingüista, filósofo y activista estadounidense realizó una serie de observaciones sobre la manera como el modelo empresarial en el que tienden a inscribirse las instituciones de educación superior precariza la calidad de la enseñanza y el aprendizaje y reproduce “dinámicas autoritarias” indeseables para las sociedades actuales.

A continuación, algunas de sus apreciaciones:

“La estabilidad laboral de los profesores pende de un hilo”.

 La contratación temporal o por hora cátedra de los profesores es, para Chomsky, la reproducción de la lógica que rige el mundo de los negocios en la actualidad. “Es lo mismo que la contratación de temporales en la industria, aquellos que Wall Mart tilda como ‘asociados’: empleados sin derechos sociales ni cobertura sanitaria”, anotó el filósofo durante el encuentro. “La contratación de trabajadores temporales se ha disparado en el período neoliberal y en la universidad estamos asistiendo al mismo fenómeno”, agregó.

De acuerdo con Chomsky, aquellas universidades que avanzan por la vía empresarial, no hacen sino imponer la precariedad académica como único destino posible de la educación. “Cómo se afecta la calidad cuando los profesores no tienen estabilidad laboral: se convierten en trabajadores temporales, sobrecargados de tareas, con salarios baratos, sometidos a las burocracias administrativas y a los eternos concursos para conseguir una plaza permanente”, señaló.

“Los puestos administrativos y burocráticos en exceso son una suerte de despilfarro económico”

No crece el número de profesores, tampoco lo hace el de estudiantes, pero existe un acelerado aumento de “estratos administrativos y burocráticos dentro de las instituciones de educación superior, un aspecto que resulta bastante familiar a la industria privada”, manifestó el activista. “Los decanos, por ejemplo, se han convertido en todos unos burócratas que necesitan de vicedecanos, asistentes y secretarias”, ejemplificó.

“Los créditos de estudio sirven para adoctrinar a los estudiantes”

“Para el sector empresarial, el activismo estudiantil (feminista, ambientalista, antibelicista, etc.) es la prueba de que los jóvenes no están correctamente adoctrinados”, afirmó Chomsky. A su parecer, uno de los mejores métodos de adoctrinamiento ha sido el de los préstamos con los que los estudiantes financian sus carreras. “La deuda estudiantil es una trampa de la que los jóvenes no podrán salir en mucho tiempo. Los créditos funcionan como una carga que les obliga a alejarse de otros asuntos”, dijo. “Tal vez no surgieron con ese propósito, pero desde luego tienen ese efecto”, precisó.
Otra técnica de adoctrinamiento es, según Chomsky, la ausencia de vínculos profundos entre los docentes y los estudiantes, cuyas relaciones son cada vez más frías y superfluas. “Salones y clases grandes, profesores temporales, educación escasamente personalizada. Es muy similar a lo que uno espera que ocurra en una fábrica, en la que los trabajadores poco o nada tienen que ver en la organización de la producción o en la determinación del funcionamiento de la planta de trabajo, eso es cosa de ejecutivos. Igual sucede con los estudiantes”, aseveró.

“La participación directa de la comunidad universitaria en la toma de decisiones es legítima y útil”

Para el filósofo, en el pasado las cosas eran distintas y en ciertos sentidos mejores, pero distaban mucho de ser perfectas. “Las universidades tradicionales eran por ejemplo, extremadamente jerárquicas, con muy poca participación democrática en la toma de decisiones”. En ese sentido, hizo un llamado de atención sobre la necesidad de ampliar la democracia universitaria. “Debemos promover una institución democrática en la que la comunidad (profesores, estudiantes, personal no docente) participan en la determinación de la naturaleza de la universidad y de su funcionamiento”, manifestó.

“Hace falta enseñar a pensar”

De acuerdo con Chomsky, la educación, de cualquier nivel, debe hacer todo lo posible para que los estudiantes adquieran la capacidad de inquirir, crear, innovar y desafiar. “Queremos profesores y estudiantes comprometidos en actividades que resulten satisfactorias, disfrutables, desafiantes, apasionantes. Yo no creo que sea tan difícil”.

“En un seminario universitario razonable, no esperas que los estudiantes tomen apuntes literales y repitan todo lo que tú digas; lo que esperas es que te digan si te equivocas, o que vengan con nuevas ideas, que abran caminos que no habían sido pensados antes. Eso es lo que es la educación en todos los niveles”, concluyó.

http://www.elespectador.com/noticias/educacion/el-neoliberalismo-tomo-asalto-universidades-noam-chomsk-articulo-480438

Las mejores universidades del mundo

universidades

Aunque la creatividad, la disciplina y la voluntad jamás necesitarán per se de un contexto institucional, resulta difícil negar que la excelencia educativa es un motor fundamental en el desarrollo de un país. En este sentido debe ser un orgullo alojar en tu territorio a algunas de las mejores universidades del mundo –además de que seguramente se capitaliza en múltiples beneficios. Tal es el caso de Estados Unidos e Inglaterra, países que acaparan los diez primeros escaños en el ranking de las más brillantes instituciones educativas.

La revista británica Times Higher Education publica periódicamente un ranking, quizá el más reconocido, con las mejores universidades del orbe. Según la propia publicación ésta es “la única lista sobre el desempeño de universidades alrededor del mundo que utiliza como criterio de evaluación sus principales misiones –enseñanza, investigación, transferencia de conocimiento, y prestigio internacional. El ranking recurre a 13 indicadores cuidadosamente calibrados para proveer la más completa y equilibrada comparación, que goza de credibilidad entre estudiantes, académicos, líderes universitarios, la industria y el gobierno”.

A continuación el top 10 del World University Ranking:

10. Imperial College London

9. University of Chicago

8. University of California, Berkeley

7. University of Cambridge

6. Princeton University

5. Massachusetts Institute of Technology (MIT)

4. Stanford University

3. Harvard University

2. University of Oxford

1. California Institute of Technology (Caltech)

Evidentemente llama la atención que este selecto grupo está acaparado por las universidades estadounidenses y británicas. De hecho la universidad mejor colocada que no se encuentre en alguno de estos dos países es el ETH Zürich – Swiss Federal Institute of Technology Zürich, ubicado en la posición 14. En cuanto al top 25, sólo una institución no es europea o norteamericana, la Universidad de Tokio, que aparece en el lugar 23, y Latinoamérica solo tiene tres representaciones: la Universidad de Sao Paulo (240), la Universidad de los Andes (251), en Colombia, y la Universidad Estatal de Campiñas, también brasileña.

Consulta el ranking completo aquí 

Fuente : http://pijamasurf.com/2014/02/top-10-mejores-universidades-del-mundo/