• Ideas para la educación

    "No es posible una sociedad en libertad e igualdad sin personas conscientes, preparadas y capacitadas para pensar de manera autónoma, crítica y analítica. Se han de romper, por tanto, con los dogmas y los prejuicios. Hay que romper con la ignorancia para enfrentarse a un orden social injusto y abrir nuevos caminos. Hablamos de una educación entendida como pleno desarrollo del individuo y no como transmisión de un conjunto de valores admitidos." Colectivo Escuela Libre
  • Categorías

  • Archivos

  • Comentarios recientes

    paideiablog en Por qué padres y madres de Sil…
    Lilian Castillo en Por qué padres y madres de Sil…
    paideiablog en ¿Son un mito los estilos de ap…
    photodromm en ¿Son un mito los estilos de ap…
    La oca del reciclaje… en Educación y TIC : pros y …
  • Nube de etiquetas

    Add new tag Adolescentes Alumnos con necesidades educativas especiales aprendizaje autoconcepto BUS Noticias CALIDAD calidad de la enseñanza Calidad Educativa Cognición competencias Complejidad COMUNICACIÓN LINGÜÍSTICA Conocimiento Creatividad De 0 a 6 años Deporte didáctica de las ciencias Didáctica de las matemáticas Educación Educación artística Educación emocional Educación especial educación inclusiva educación musical Educación Primaria Educación Secundaria Educación sonora Ejercicio físico empleo Enseñanza enseñanza de las ciencias escuela Espacio Europeo de Educación Superior España Estudiantes Facultad de Ciencias de la Educación Familia formación del profesorado Formación de maestros Formación de profesores Género Huelgas Igualdad de Género Infancia Instituciones de Educación Superior Lectura Libros LOMCE Maestros Magisterio neoliberalismo Noticias Padres y escuela PEDAGOGÍA Personas creativas Personas discapacitadas Plan de Bolonia Política educativa Proceso de Bolonia recortes en educación reformas educativas Rendimiento académico Sexualidad sistema educativo socialización TIC y Educación UNIVERSIDAD Universidad de Sevilla Universidades US Noticias Valores videojuegos violencia escolar web 2.0
  • Posts Más Vistos

  • Top Clicks

La tercera edad, la capacidad cognitiva y la capacidad de atención

 Se ha comprobado que las personas de la tercera edad sufren un deterioro cognitivo que, evidentemente, repercute en su calidad de vida. Entre las capacidades que se ha visto que disminuyen está la de atención. No obstante, gracias a la plasticidad del cerebro humano, este deterioro puede no sólo detenerse, sino también retroceder, siempre que se empleen las técnicas adecuadas basándonos en el conocimiento de cómo se produce este deterioro. Uno de los medios que se están empleando en los últimos tiempos para mejorar la capacidad mental de nuestros mayores son los programas de ordenador.

  Volviendo a la capacidad de atención, podemos decir que es la capacidad que permite a cada sujeto seleccionar aspectos de la realidad para analizarlos con más detalle. Los elementos principales de la atención son : la selección y el control, más la vigilancia sostenida que nos permite seguir seguir los pasos de una tarea a través del tiempo hasta su consecución.

  En relación con el envejecimiento, el aspecto de la atención más estudiado es el de la selección, necesario para mantener una conducta adaptada. Diversos estudios han demostrado que, aunque en algunas tareas de selección, el anciano es igual de eficiente que el adulto joven, hay otras muchas tareas (o aspectos de la selección para la atención) en las que el anciano muestra deficiencias, como el enlentecimiento. También existen estudios que avalan la disminución de la capacidad de vigilancia con la edad. Algunos de esetos estudios acentúan la mayor distracción de los ancianos con respecto a los adultos más jóvenes.

   Como apuntábamos al principio, todas las habilidades cognitivas pueden ser entrenadas en la tercera  edad para disminuir los efectos deteriorantes del envejecimiento. Esto se hace mediante programas de entrenamiento integral que contemplaría el entrenamiento sistemático de : la atención selectiva, sostenida y dividida, la memoria, la percepción y el lenguaje. La eficacia de estos programas se basa en que se apoyan la capacidad de reserva cognitiva y la plasticidad cerebral, por un lado, y en la capacidad de aprendizaje, por otro.

   A partir de estas bases han surgido distintos programas dirigidos, sobre todo, a entrenar la memoria. Otros programas se dedican al desarrollo de la atención y la modificación de actitudes negativas ante la pérdida de memoria.

Noemí Sánchez y otros presentan un programa informático dirigido a sostener la atención selectiva de los ancianos, denominado Aprende a atender (un enfoque aplicado), cuyos resultados positivos publican en Aula Abierta 2011, vol. 39, núm. 2, pp.69-80.

Fuente : Sánchez, Noemí [y otros]. Análisis de un programa informático para estimular la atención en las personas mayores. Aula Abierta 2011, vol. 39, núm. 2, pp.69-80

Potenciadores de la cognición

Algunos futuristas utilizan el símbolo H+ para representar una versión mejorada de la Humanidad. En esa versión plus del género humano estaría desplegada una amalgama de técnicas punteras : células pluripotentes, robótica, drogas potenciadoras de la cognición y recursos similares, cuya pretensión sería la superación de limitaciones físicas y mentales de carácter fundamental.

La idea de potenciar las funciones mentales mediante la ingestión de una píldora que mejore la atención, la memoria y la capacidad de planificación (vale decir, los fundamentos mismos de la cognición) no es ya una mera fantasía de futuristas. Los años noventa del siglo pasado, que el presidente George H. Bush proclamó ser la “década del cerebro”, han tenido segunda parte en lo que podríamos llamar “la década del cerebro mejorado”.

La obsesión de los potenciadores de la cognición se ha evidenciado en artículos de prensa que jalean la arribada de fármacos calificados como “drogas inteligentes”, neuropotenciadores, nootrópicos e incluso “viagra cerebral”.  Una era de refuerzo mental ha llegado ya. Los universitarios no dudan en tomar prestadas píldoras de Ritalin recetadas a algún amigo para estudiar toda la noche. Engullen modafinilo (una nueva generación de reconstituyentes) programadores informáticos impelidos a presentar sus trabajos en una fecha fija o ejecutivos que intentan maximizar su lucidez.  Los entusiastas juran que esos fármacos no se limitan a inducir la vigilia, como un café cargado, sino que proporcionan además lucidez mental y la agudeza de un bisturí láser para absorber los matices de la química orgánica o explicar los aspectos esotéricos de las obligaciones de la deuda subordinada.

Es posible que una era de potenciación mental esté siendo promovida por científicos y laboratorios farmacéuticos ansiosos por traducir las investigaciones sobre las bases moleculares de la cognición en fármacos diseñados para mejorar el rendimiento mental, sobre todo en quienes padecen demencias. Ahora bien, es casi inevitable, por no decir inexorable, que un fármaco que demostrase su eficacia en los enfermos de Parkinson o de Alzheimer se lería recetado a una población más amplia, que también sufre limitaciones, aunque no tan graves, al envejecer. Y los debates, ampliamente difundidos, sobre la ética de la potenciación han reforazado la idea de que algún día todos nosotros podremos disponer de píldoras que mejoren la cognición.

Se ha planteado en artículos científicos y en los medios de comunicación si los potenciadores de la cognición no les concederían a algunos estudiantes ventajas injustas en exámenes de admisión o si los patronos no se pasarían de la raya si exigieran a su personal la ingestión de estos compuestos para llevar al límite la producción de la compañía.

Pero aunque se hayan publicado artículos que hablan de “jefes camello”, existen dudas sobre los compuestos reforzadores de la potencia mental. Los fármacos actuales, desarrollados para afrontar problemas de desatención o de somnolencia excesiva, ¿realmente le permiten a un estudiante salir más airoso de un examen o a un ejecutivo superar brillantemente el acerado interrogatorio de un consejo de administración? ¿La seguridad de esas drogas que manipulan funciones cerebrales básicas llegará a ser suficiente para que puedan exhibirse en las farmacias, al lado de los analgésicos y antiácidos de venta sin receta? Todas esas preguntas están suscitando acalorados debates y deliberaciones entre neurocientíficos, médicos y expertos en ética.

Fuente : Potenciadores de la cognición / Gary Stix. Investigación y Ciencia, diciembre 2009, nº 399