Museos de ciencia y educación

Ciencia Habitualmente se habla de los museos de ciencia interactivos, y de otros establecimientos museísticos, como “espacios para el aprendizaje”. También habitualmente la palabra “aprendizaje” suele usarse en su acepción más clásica, la que define una experiencia cognitiva de asunción de conocmientos, en este caso científicos.  Esta vocación docente normalmente manifestada por estos museos se traduce en la existencia de departamentos educativos propios, en los que se ponen a punto productos didácticos para uso en las salas, los cuales suelen estar marcados por una inspiración fuertemente racional. Como espacio de aprendizaje, el museo de ciencia es un lugar de características muy especiales – son generalmente llamados centros de aprendizaje “no formal” – . No obstante, la línea educativa que desarrollan estos departamentos educativos propios de los museos suele estar muy mediatizada por los contenidos curriculares y las formas típicas de la escuela (aulas de impartición de talleres, dossiers didácticos, proyecciones de audiovisuales, etc.). No es raro que sea así, pues estos museos deben gran parte de sus cifras de visitantes al público escolar y es lógico que dediquen a este segmento importantes esfuerzos.

Hoy en día, el catálogo de actividades en torno a una exposición de ciencia suele ser muy extenso,  y debe decirse que los esfuerzos de los especialistas de la educación en este sentido han dado lugar a productos complementarios a las exposiciones de mucha calidad. Es posible ver funciones de teatro referidas a una exposición de ciencia o representaciones de cuenta-cuentos en ámbitos museísticos. Aún aplaudiendo estas labores complementarias, cabe destacar la importancia de la visita a una exposición o museo como una experiencia plenamente personal. Aquellas actividades son magníficas como elementos enriquecedores de la visita, pero no deberían sustituir la plena experiencia museística que vive un escolar recorriendo una sala y tomando contacto “tú a tú” con la exposición, en una dimensión personal e íntima.

Fuente : Museos de ciencia interactivos : ¿ciencia o arte? / Guillermo Fernández Navarro. Revista de Museología, 44, 2009, 22-29

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